DESTINOS INVERNALES, el invierno también es para los niños

Ruta de El Ferial, Roncal, Navarra

Destinos invernales: Ruta de El Ferial

En época invernal nos cuesta más viajar con los niños. Las bajas temperaturas desalientan a cualquiera y si, además, hay que desplazarse con niños, la pereza va en aumento.

Pero os aseguramos que el invierno también es para los niños. Hay rutas, senderos, ciudades… en las que podréis disfrutar de esta estación del año, igual o incluso más, que, del verano, el otoño o la primavera.

Aquí os dejamos algunas excursiones para hacer con niños en invierno:

  • Aprovechar la nieve para hacer una ruta invernal, por ejemplo, en el Valle del Roncal (Navarra):
Ruta de El Ferial, Roncal, Navarra

Ruta de El Ferial

Las rutas invernales con raquetas de nieve y trineos es una actividad que gusta tanto a mayores como a pequeños.

En pleno pirineo Navarro se encuentra la estación de esquí de Larra-Belagua que cuenta con la ruta invernal de El Ferial.

Es un sendero circular, señalizado y sencillo de realizar que os sumergirá en un mar de montañas de nieve y hermosos parajes.

  • Visitar los bosques de hoja perenne, como el Pinar Navarredonda de Gredos (Ávila):
Navarredonda de Gredos, Ávila

Navarredonda de Gredos, Ávila

Es típico visitar los bosques en otoño, pero seguro que cerca de vuestras casas también hay bosques de hojas perennes. El invierno es una buena fecha para conocerlos.

Cerca de la sierra de Gredos nos encontramos con este bosque de pino albar que nos permite dar un hermoso paseo, deleitándonos con los sonidos y olores de la naturaleza.

  • Visitar lugares que son espectaculares con el tiempo adverso, como los Bufones de Pría (Asturias) o la Costa da Morte (La Coruña):
Bufones de Pría, Asturias

Acantilado de Pría

Recorrer pequeños pueblos costeros con sus playas desiertas, sus faros y sus acantilados puede ser una buena opción para el invierno.

La Costa da Morte ofrece un amplio recorrido para disfrutar varios días de esta hermosa tierra y poder observar las olas rompiendo en sus escarpados acantilados los días de temporal o fuerte oleaje.

Otro fenómeno natural que adquiere gran belleza con mal tiempo son los bufones. En Asturias se pueden visitar los Bufones de Pría, situados en un hermoso acantilado con vistas al mar Cantábrico y a la sierra del Suave.

  • Hacer cicloturismo. La Senda del Oso (Asturias) y la Vía Verde del Pas (Cantabria) pueden ser apropiadas:
Senda del Oso, Asturias

Senda Embalse Valdemurio (foto Manuel Santervás)

Las rutas cicloturísticas están de moda. Podemos aprovechar el invierno para recorrer sendas que en épocas estivales o con buenas temperaturas están masificadas.

La Senda del Oso es una de las más conocidas y frecuentadas. Recorrer sus desfiladeros, puentes y túneles sin apenas gente, engrandecerá su belleza.

Al igual que ocurre con los Valles Pasiegos. Un paraje que desprende sosiego y relajación en cualquier época del año. Realizar el trayecto en bicicleta de Puente Viesgo a Ontaneda por la vía verde es todo un placer para los sentidos.

  • Recorrer sendas costeras, como el Cabo Bustos o la Senda del Cervigón (Asturias), así como, los Flysch de Sakoneta y Mendata (Guipuzcóa):
Senda verde El Cervigón. Gijón

Senda verde Providencia-la Ñora

Realizar trayectos paralelos a la costa es un placer en cualquier época del año, pero en invierno lo son aún más.

Aunque el día sea gris, siempre tendrá un color especial si estamos cerca del mar. Además, las condiciones atmosféricas desfavorables nos permitirán apreciar la fuerza del mar y nos dejarán estampas imborrables en nuestra memoria.

La costa asturiana ofrece múltiples senderos. Los más conocidos son quizás, el cabo Bustos y el cabo Peñas. Ambos permiten contemplar los abruptos acantilados formados por el oleaje del mar Cantábrico y acercarse a sus faros.

De la Playa de San Lorenzo en Gijón, parte la senda costera del Cervigón. Un hermoso recorrido sin tener que desplazarnos.

Otro paraje de especial belleza se encuentra en la costa vasca. Recorrer el Geoparque entre Deba y Zumaia, permite ver acantilados, calas y playas salvajes, así como los flysch de Sakoneta y Mendata.

  • Visitar rincones masificados el resto del año, como la archiconocida ermita de San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya) o la Playa de las Catedrales (Lugo):
San Juan de Gaztelugatxe, País Vasco

Escalinata San Juan de Gaztelugatxe

Desde que Juegos de Tronos rodó algunas de sus escenas en la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, disfrutar de este paraje sin masificación es prácticamente imposible. Pero el invierno puede ser una buena época para desplazarse al País Vasco y contemplar la fascinante escalinata que te conduce hasta la ermita.

Una cosa parecida ocurre con la Playa de las Catedrales. En este caso, incluso se ha restringido el acceso en determinadas épocas del año para proteger este entorno natural.

  • Visitar los zoos aprovechando que con el frío los animales están más activos. Podéis escaparos al Parque de la Naturaleza de Cabárceno (Cantabria) o al Zoo Santo Inácio (Oporto):
Parque de la Naturaleza de Cabárceno, Cantabria

Rinocerontes Blancos

Cerca de vuestras casas, seguro que hay algún zoo al que podéis ir a pasar un agradable día en familia.

En España uno de los más conocidos es el Parque Natural de Cabárceno, donde encontramos cientos de especies en semilibertad.

Fuera de nuestras fronteras, en Oporto tenemos el Zoo Santo Inácio, es un recinto pequeño, pero muy familiar, que ofrece la posibilidad de interactuar con los animales.

  • Acercamos a los pies de las grandes montañas cargadas de nieve. Bulnes (Asturias) es un destino ideal.
Bulnes, Asturias

Senda de Bulnes. Foto: Manuel Santervás

Bulnes es un bucólico pueblo de la montaña asturiana al que solo se puede acceder en funicular o por un estrecho sendero.

Ofrece un maravilloso mirador hacia el mítico pico de Naranjo de Bulnes.

Si nieva mucho, queda aislado, pero es un buen lugar para quedarse unos días.

  • Visitar belenes como el Belén Monumental de la Ciudad de Gijón (Asturias):
Jardín Botánico Atlántico de Gijón

Jardín Botánico de Gijón

El Jardín Botánico Atlántico de Gijón alberga todas las Navidades un hermoso belen con unas 32 esculturas navideñas a tamaño real. Todo ello, rodeado de vegetación y flora de la más diversa procedencia.

Pero no hace falta desplazarse hasta aquí, seguro que en vuestra ciudad hay belenes también preciosos.

Estas son nuestras sugerencias para este invierno. ¿Se os ocurre alguna más? No dudéis en contárnoslas.

 

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