La silueta recortada de Toledo sobre el Tajo ya deja entrever la grandiosidad de una urbe que es conocida como la Ciudad de las Tres Culturas. Si os preguntáis qué ver en Toledo, esta ciudad ofrece un recorrido único por siglos de historia, arte y cultura. En cada esquina, en cada calle empedrada se puede apreciar un legado que convierte la visita a la ciudad en un viaje en el tiempo.
En esta guía de qué ver en Toledo, os proponemos una ruta para descubrir Toledo con otros ojos. No solo visitaremos los monumentos más icónicos y representativos de la ciudad, sino que seguiremos un rastro muy especial: la Huella de Teresa de Jesús en Toledo.
¿Qué os parece? ¿Comenzamos?

Qué ver en Toledo: Tras los pasos de Teresa de Jesús

Toledo tiene una profunda huella vinculada a Teresa de Jesús y a la orden carmelita. Recorrer los conventos, iglesias y antiguos espacios relacionados con la santa permite descubrir una faceta diferente de la ciudad, marcada por la historia y el patrimonio religioso.
Puente de San Martín

Comenzamos nuestra ruta por el legado de Teresa de Jesús en Toledo en el Puente de San Martín, uno de los lugares históricos más destacados que ver en Toledo. Por esta impresionante construcción mudéjar, con grandes torres defensivas en los extremos y un amplio arco central, construido en el siglo XIII, salió seguramente el abuelo de la santa en el siglo XV tras instaurarse en la ciudad el Santo Oficio. A pesar de ser recaudador de impuestos y tener una posición social cómoda, Juan Sánchez de Toledo fue acusado de practicar el judaísmo en secreto, ya que era un comerciante judeoconverso, lo que le obligó a salir con su familia camino de Castilla.
Un siglo después, en el año 1569, regresaría Teresa de Jesús a Toledo. Su labor sería llevar a cabo la quinta fundación y consolidar así el impulso reformador de la orden del Carmelo.
Leyenda del Puente de San Martín

Durante la guerra civil entre Pedro I de Castilla y Enrique II de Trastámara, el puente de San Martín sufrió graves daños. Cuenta la leyenda que mandaron la reconstrucción a un jefe de obras que cometió un error de cálculo y se dio cuenta de que el puente se vendría abajo al quitar las cimbras.
Su mujer, desesperada, rezó por la pérdida de honor y decidió prender fuego a las estructuras de madera que sujetaban el puente. Así, simularía un incendio accidental producto de una tormenta. Esta hazaña tuvo éxito y consiguió tiempo para que su marido pudiera enmendar el error sin que se pusiera en duda su profesionalidad y oficio.
Toledo está lleno de leyendas, magia negra y sabiduría popular. Si queréis conocer la cara oculta de la ciudad y descubrir cada rincón de la Ciudad de las Tres Culturas, os recomendamos el tour nocturno por el Toledo misterioso. Os encantará.
Puerta del Cambrón

Toledo cuenta con varias puertas de entrada al casco histórico. La puerta del Cambrón es una de las más antiguas y llamativas. Consta de dos fachadas, una exterior que mira hacia el río Tajo y otra interior, adornada con la imagen de Santa Leocadia, patrona de Toledo, y el escudo imperial de Felipe II.
Por esta puerta accedió Teresa de Jesús, en el año 1562, desde Ávila. En este caso, su visita tenía como finalidad consolar a doña Luisa de la Cerda por el fallecimiento de su esposo, don Antonio Arias Pardo, señor de Malagón. Esta sería la primera de varias visitas que realizaría Teresa a la ciudad de Toledo.
Casa de Mesa

Durante esta primera estancia en la ciudad, Teresa de Jesús llega en un carruaje proporcionado por doña Luisa de la Cerda. No estaba sola, la acompañaba otra monja, Juana Suáres, y su cuñado, Juan de Ovalle. A su llegada a la ciudad se hospedó en la casa de doña Luisa, la Casa de Mesa, un precioso palacio de estilo mudéjar.
Es precisamente en esta casa, donde se dice que aborreció haber deseado en alguna ocasión ser señora y donde también comienza a redactar la obra “El Libro de la Vida”, por recomendación de su confesor, fray García de Toledo.
Convento de San José – Carmelitas Descalzas




Tras su primera estancia en Toledo, regresa la santa, el 24 de marzo de 1569, acompañada por Isabel de Santo Domingo e Isabel de San Pablo. En esta ocasión, desea fundar la quinta orden de los Carmelitas, con la ayuda de la herencia de un rico mercader, Martín Ramírez, que ha fallecido sin descendencia.
Pero, como ocurre en muchas de sus otras obras, los trámites legales y la falta de licencias retrasan el cometido. Aunque, finalmente, el 14 de mayo de 1569, se materializa la quinta fundación de Teresa de Jesús, en la calle San Juan de Dios. A día de hoy, podemos ver en este emplazamiento una placa con este hecho histórico.
La orden no permanece aquí mucho tiempo, ya que posteriormente se trasladó a una casa en el Torno de las Carretas, cerca de la Capilla de San José, en lo que ahora es el convento de las Capuchinas. Allí permanecieron hasta 1583, antes de irse a la ubicación actual, en la que se instalaron en el año 1608, bajo el priorato de Beatriz de Jesús, sobrina de Teresa de Jesús.
Este monasterio, que fue previamente el palacio de los condes de Montalbán, es una construcción de mitad del siglo XVI, sobria y sencilla, de estilo manierista, en ladrillo y mampostería. Si visitamos el convento, encontramos en su interior la iglesia de San José. Este templo tiene forma de cruz latina, con una sola nave, cúpula y coro alto a los pies. Aquí, podemos apreciar una imagen de San José y el Niño, así como una magnífica pintura de San Agustín y Santa Teresa, del pintor Antonio Pereda y Salgado.
En un lateral de la iglesia se puede ver una urna que conserva el cuerpo incorrupto de la Beata María de Jesús, amiga íntima de Santa Teresa de Jesús. También se conservan aquí algunas reliquias de la santa, como una carta firmada y un sello de hierro con el que lacraba sus escritos.
Convento de la Purísima Concepción (Convento de las Capuchinas)
Cerca del convento de San José, se encuentra el convento de las Capuchinas, como se conoce popularmente a este edificio conventual de Toledo.
Este templo está ligado a la figura de Teresa de Jesús, porque, como ya hemos indicado, aquí pasaron dos décadas las Carmelitas Descalzas antes de ir a su ubicación actual. Tras su salida, el cardenal de Aragón mandó construir el actual convento de la Purísima Concepción.
Monasterio de San Clemente



Santa Teresa de Jesús solía acudir al monasterio de San Clemente a escuchar misa, ya que estaba muy cerca de la casa de doña Luisa de la Cerca. Aquí, cuentan que un día una señora le tiró un zapato a la santa. El motivo de tal despropósito fue que no veía con buenos ojos que quisiera fundar un nuevo convento mendicante en una ciudad que ya contaba con 24 conventos de monjas y 12 de frailes.
En la actualidad, este convento vende algunos de los mejores mazapanes de Toledo, hechos con almendra y miel. Además, conserva en su interior un precioso patio, llamado de las Procesiones, que da acceso al coro, a la iglesia y a la sala capitular.
Merece la pena visitar la iglesia decorada con murales de pasajes evangélicos y un conjunto de azulejería sobre losetas de barro cocido, que es de los más importantes de la ciudad de Toledo.
Iglesia de los Jesuitas (San Ildefonso)

Los jesuitas se establecieron en Toledo en el año 1558. Al llegar, compraron la casa natal de San Ildefonso, patrono de la ciudad, en el año 1569 para construir la actual iglesia. Aunque Teresa de Jesús nunca conoció este templo, sí es cierto que seguramente estuvo en varias ocasiones en la parroquia de los Jesuitas, ya que a ellos confió su dirección espiritual.
Si nos acercamos a este precioso templo barroco, cuya visita está incluida en la Pulsera Turística de Toledo, veremos que tiene dos torres gemelas de unos 50 metros de altura. Estas torres, junto con el retablo gótico, son un gran reclamo turístico, ya que se puede subir a las mismas para ver unas panorámicas espléndidas de la ciudad de Toledo y su Catedral Primada.
Convento de las Jerónimas de San Pablo
En el convento de las Jerónimas de San Pablo, seguramente conoció Teresa de Jesús a Fray Diego de Yepes. Este fraile y obispo español fue el confesor de la santa entre los años 1575 y 1576, y escribió una biografía de la santa, “Vida, virtudes y milagros de la bienaventurada Virgen Teresa de Jesús”, que se publicó en el año 1606.
Fray Diego de Yepes, de hecho, descansa en el convento de las Carmelitas Descalzas de Tarazona, iglesia que mandó construir bajo su mandato, como promesa realizada a la santa abulense.
Real Colegio de Doncellas Nobles



Al igual que a Fray Diego de Yepes, Teresa de Jesús seguramente también conoció en el convento de las Jerónimas de San Pablo a Ana María de Silva, que fue rectora del Real Colegio de Doncellas Nobles. Ana era monja del convento, pero el rey Felipe II la eligió rectora del colegio para dirigir la educación de las mujeres nobles de Toledo.
No es descabellado pensar que Teresa tuvo contacto con Ana María de Silva en este colegio, ya que frecuentó círculos de la nobleza, así como las comunidades religiosas relevantes del Toledo del siglo XVI.
Este monumento está incluido en la Pulsera Turística de Toledo.
Hospital de Tavera (o de San Juan Bautista)

El Hospital de Tavera, de San Juan Bautista o también llamado hospital de afuera, porque se edificó a extramuros, es un edificio renacentista dedicado a San Juan Bautista. En la actualidad, alberga el Museo Fundación Lerma, propiedad de la casa de Medinaceli, así como el Archivo Histórico de la Nobleza y obras del Greco, Ribera, Tintoretto y Tiziano, entre otros.
Este hospital se construyó bajo el mecenazgo de doña Luisa de la Cerda y su marido. De forma que, al morir su esposo, ella se hizo cargo de la gestión del hospital, por lo que es muy seguro que Teresa de Jesús la acompañara en numerosas ocasiones en el cuidado de los enfermos y necesitados.
Los horarios y tarifas del Hospital de Tavera los tenéis en este enlace.
Reclusión forzosa de Teresa de Jesús en Toledo

Teresa de Jesús abandonó Toledo el 30 de mayo de 1569, en dirección a Pastrana, para llevar a cabo la sexta fundación, aunque volvió a la ciudad en varias ocasiones.
En una de ellas, en junio de 1576, recibió una orden desde Roma que la obligaba a recluirse en uno de sus conventos. La santa eligió Toledo para este encierro, producto de las desavenencias entre los carmelitas descalzos, impulsados por Teresa de Jesús, y la antigua orden de los descalzos.
Durante un periodo de cuatro años, permaneció en Toledo, sin realizar nuevas fundaciones, pero dando forma a su obra literaria. Aquí, acabó el libro “Camino de perfección” y dio forma a los libros “Las moradas” y “Libro de las fundaciones”, y envió numerosa correspondencia, muchas de cuyas cartas se han perdido a día de hoy.
En este mismo periodo, tuvo lugar otro hecho histórico en Toledo, como fue la detención de San Juan de la Cruz. El monje estuvo preso por su apoyo a la reforma carmelita de Teresa de Jesús desde diciembre de 1577 hasta agosto de 1578 en el convento del Carmen de Toledo, en una pequeña celda, hasta que logró escapar. Al igual que Teresa de Jesús, durante este periodo compuso parte de su obra poética del “Cántico Espiritual” y otros romances.
Pulsera Turística de Toledo
Para organizar mejor la visita, la Pulsera Turística de Toledo es una excelente opción, ya que incluye el acceso a varios monumentos imprescindibles, como son:
- Monasterio San Juan de los Reyes
- Sinagoga de Santa María La Blanca
- Iglesia de El Salvador
- Iglesia de Santo Tomé
- Mezquita del Cristo de la Luz
- Iglesia de los Jesuitas (San Ildefonso)
- Real Colegio de Doncellas Nobles
Compra la Pulsera Turística de Toledo por tan solo 14 € y visita estos enclaves por tu cuenta o combínala con una visita guiada por el Toledo de las Tres Culturas de la mano de un guía especializado que os contará todos los detalles de algunos de estos emplazamientos históricos.
Otros lugares imprescindibles que ver en Toledo

Además de descubrir los lugares vinculados al legado de Teresa de Jesús, existen otros monumentos imprescindibles que ver en Toledo y que convierten a la ciudad en uno de los destinos culturales más fascinantes para visitar en familia.
Entre las visitas más recomendadas destacan las siguientes:
Monasterio de San Juan de los Reyes





El Monasterio de San Juan de los Reyes es uno de los monumentos que os recomendamos visitar en Toledo porque es precioso. Ubicado en pleno corazón del casco histórico, este monasterio franciscano llama la atención porque en el exterior tiene colgadas las cadenas y grilletes de los cristianos liberados del cautiverio musulmán durante la Reconquista. Aunque la verdadera belleza está en el interior.
El templo fue mandado construir por los Reyes Católicos para conmemorar la batalla de Toro y el nacimiento del príncipe Juan. También se tuvo en mente que sería el lugar del enterramiento de los reyes, aunque esto finalmente no fue así, ya que fueron sepultados en Granada, para simbolizar la conquista del Reino Nazarí.
El edificio gótico destaca por su iglesia y el claustro. Este último cuenta con dos plantas, un precioso jardín, artesonado de madera y arcos decorados, siendo uno de los rincones más fotografiados de Toledo.
La visita turística está incluida dentro de la Pulsera Turística de Toledo, lo que la hace accesible y muy recomendable.
Iglesia San Román – Museo de los Concilios


La iglesia de San Román también está incluida en la Pulsera Turística de Toledo. Se trata de una coqueta iglesia mudéjar del siglo XIII, con pinturas murales decorativas, que alberga el Museo de los Concilios y de la Cultura Visigoda.
En su interior podremos contemplar piezas arqueológicas, manuscritos, esculturas y elementos litúrgicos. Es una visita muy recomendable si se viaja a Toledo.
Mezquita Cristo de la Luz


Llamada inicialmente Mezquita de Bab al-Mardum, este templo es uno de los monumentos más emblemáticos de Toledo. La Mezquita Cristo de la Luz fue construida en el año 999 y es uno de los monumentos de arquitectura islámica mejor conservados. Su interior recuerda a la Mezquita de Córdoba, con arcos de herradura y ladrillos decorativos.
Leyenda del Cristo de la Luz

Este lugar sagrado tiene una sorprendente leyenda que dice que cuando el rey Alfonso VI conquistó Toledo en el año 1085 y recuperó el templo para los cristianos, el caballo del rey se arrodilló repentinamente sin motivo aparente.
Sorprendidos por lo ocurrido, descubrieron un muro oculto, en el que había una luz encendida de forma milagrosa desde hacía más de tres siglos. Esta luz databa de cuando los cristianos visigodos abandonaron la ciudad por el asedio y decidieron esconder allí la imagen y la luz para protegerlas de la destrucción.
A raíz de este hallazgo milagroso, la antigua mezquita pasó a ser una iglesia cristiana y comenzó a conocerse como Cristo de la Luz, nombre con el que todavía se la identifica en la actualidad.
Iglesia de Santo Tomé

Ubicada en pleno centro histórico, la Iglesia de Santo Tomé es uno de los monumentos más visitados de Toledo y está incluida la visita en la Pulsera Turística de Toledo. Construida sobre los restos de una antigua mezquita musulmana y reformada en el siglo XIV en estilo mudéjar, alberga en su interior una de las obras maestras de El Greco: “El entierro del Conde de Orgaz”.
A unos 10 minutos de la Iglesia de Santo Tomé, tenemos el Museo de El Greco, que atesora una veintena de lienzos creados por el pintor.
Sinagoga Santa María La Blanca



La sinagoga de Santa María La Blanca fue uno de los monumentos que más nos gustaron de Toledo. Ubicada en el antiguo barrio judío de la ciudad, su interior sorprende por la luminosidad del espacio, las paredes blancas y la elegante sucesión de arcos de herradura sostenidos por columnas octogonales. Es, realmente, uno de los rincones más bonitos de la ciudad.
Esta sinagoga, al igual que otros templos de la ciudad, fue, en primer lugar, un espacio de oración judío y después cristiano, símbolo de la convivencia de culturas cristianas, musulmanas y judías que han dejado su huella en Toledo.
Esta visita también está incluida en la Pulsera Turística de Toledo.
Iglesia de El Salvador

Otra de las visitas incluidas en la Pulsera Turística de Toledo es la iglesia de El Salvador. Este templo se construyó sobre una mezquita musulmana de la que se conservan algunas columnas, capiteles y arcos de herradura.
Además, durante unas excavaciones se descubrieron restos visigodos y romanos. Aunque su legado histórico va más allá, ya que aquí fueron bautizados Juana I de Castilla, injustamente llamada “Juana la Loca” y, el dramaturgo Francisco de Rojas Zorrilla.
Sinagoga del Tránsito
La antigua sinagoga medieval del Tránsito es una de las mejores muestras de arte hispanojudío conservadas en España. En su interior se puede observar una gran riqueza ornamental de estilo mudéjar, con espectaculares yeserías decoradas con motivos geométricos, inscripciones hebreas y artesonados de madera.
Además, alberga el Museo Sefardí, donde se conservan objetos litúrgicos, manuscritos, documentos históricos y piezas relacionadas con la vida cotidiana de los judíos españoles antes de la expulsión de 1492.
Los horarios y tarifas de este monumento, los tenéis en este enlace.
Catedral Primada de Santa María de Toledo







No podemos visitar Toledo y no entrar en la Catedral Primada de Santa María. Este templo es considerado uno de los monumentos más importantes de España y una de las grandes obras maestras del gótico europeo.
Construida sobre los cimientos de una gran mezquita musulmana, la Catedral de Toledo destaca por sus espectaculares dimensiones y su riqueza artística. En el exterior destaca la fachada, la torre campanario reconocible desde cualquier punto de Toledo y las puertas monumentales.
Ya en el interior, la catedral sorprende por sus naves góticas, sus vidrieras, sus capillas, como la de los Reyes y la Mozárabe, y detalles arquitectónicos. Entre los objetos más destacados encontramos el Transparente, una llamativa obra barroca iluminada de forma natural. Sin olvidar el coro, uno de los más bellos que hemos visto; y la Sacristía Mayor, donde se conservan obras de grandes artistas como El Greco, Goya, Velázquez o Caravaggio. Otra obra importante es la Custodia de Arfe, una obra de orfebrería que procesiona el día del Corpus Christi.
Os recomendamos valorar una visita guiada por la Catedral de Toledo, la segunda más grande de España, para que un guía especializado os cuente cada detalle de este impresionante templo.
Alcázar de Toledo

El Alcázar de Toledo domina el casco antiguo desde la parte más alta de la ciudad. No en vano, ha sido punto de defensa estratégico para romanos, visigodos, musulmanes y cristianos. A pesar de sus grandes dimensiones y la envergadura que se ve desde el exterior, a nosotros nos desilusionó un poco, porque el interior se limita a albergar el Museo del Ejército, que, si bien es muy completo con armamento, uniformes y mucha historia militar española, no es, quizás, un tema muy ameno. Pero bueno, esta es nuestra opinión.
Lo que sí os podemos garantizar es que tiene unas buenas vistas hacia el río Tajo y la ciudad de Toledo. Y por las entradas no os preocupéis. Se adquieren directamente en la taquilla y no suele haber problema de aforo.
Puente de Alcántara

Estamos ante una de las puertas de entrada más antiguas y bonitas de la ciudad. Para nosotros, es uno de los puntos de Toledo que más nos gustan.
El puente de Alcántara destaca por su imponente estructura de piedra y por las fortificaciones defensivas que lo rodean, especialmente las torres de los extremos, ofreciendo unas vistas espectaculares del río Tajo, las murallas y de algunos de los monumentos más importantes del casco histórico. Merece la pena descender hasta aquí para fotografiar una de las estampas más bellas de Toledo, tanto de día como de noche.
Plaza de Zocodover

Esta plaza porticada rectangular es el centro neurálgico de la ciudad. Está rodeada de restaurantes, bares y terrazas que perpetúan la tradición comercial del emplazamiento, ya que el nombre viene del árabe sūq ad-dawābb, que significa “mercado de las bestias”. Y es que, ya durante la época musulmana la plaza de Zocodover acogía mercados de animales y actividades comerciales.
El acceso a la plaza se puede hacer desde varios puntos, pero fijaos en el Arco de la Sangre, que es el más interesante. Muy cerca de aquí está el Museo de Santa Cruz, ubicado en el antiguo hospital de Santa Cruz, en el que hay obras de El Greco, pinturas de los siglos XVI y XVII, así como piezas arqueológicas romanas, visigodas, árabes y mudéjares.
Cobertizos de Toledo

Si callejeáis por Toledo, sobre todo por la zona antigua en la que hay más conventos, como el de los Carmelitas Descalzos, Capuchinas o Santa Clara, veréis que hay cobertizos.
Estas estructuras servían para comunicar estancias y ganar espacio. Debido a su insalubridad, porque cuando llovía no corría el agua por la calle llevándose la basura y desperdicios, la reina Juana I de Castilla decidió prohibirlos en el año 1509. Se dice que, a partir de ese momento, solo se podían construir cobertizos con una altura suficiente para que pudiese pasar un caballero montado a caballo y con su espada en vertical, apoyada en el estribo.
Termas romanas de Toledo

Construidas entre los siglos I y II d.C., estas termas romanas son un vestigio del baño, el descanso y la vida social de los habitantes romanos de Toledo en la época. Aunque solo se conservan unos restos arqueológicos, la visita es gratuita y merece la pena.
Cueva de Hércules

Otra visita gratuita que se puede hacer en la ciudad de Toledo es la Cueva de Hércules. Es un espacio pequeño, subterráneo y cubierto con una bóveda, que da acceso a un depósito de abastecimiento de agua romano.
Su nombre se debe, una vez más, a las leyendas que impregnan Toledo. Cuenta la leyenda que Hércules construyó un palacio encantado de jade y mármol para esconder la Mesa de Salomón, un objeto de gran poder que los visigodos habían traído de Roma.
Descubrir Toledo desde otra perspectiva
Más allá de sus monumentos, iglesias y barrios históricos, Toledo también ofrece una forma distinta de ser explorada. En este apartado, te contamos algunas de las mejores maneras de disfrutar Toledo de una forma diferente.
Mirador del Valle

El Mirador del Valle es uno de los lugares más visitados de Toledo. Ubicado en la carretera panorámica que rodea la ciudad, este mirador ofrece unas vistas amplias del casco histórico toledano, del Alcázar de Toledo, la Catedral Primada de Santa María y las antiguas murallas, rodeadas por el río Tajo.
Es una de las estampas más bonitas de Castilla-La Mancha, lo que hace entender por qué la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Tren Turístico Toledo

Si es la primera vez que visitáis Toledo o lo hacéis en familia, el tren turístico es una buena opción. Os permite recorrer de forma cómoda y con explicaciones en varios idiomas la historia y el patrimonio de la ciudad.
Tenéis toda la información en el siguiente enlace.
Senda Ecológica del Tajo

La Senda Ecológica del Tajo es un agradable paseo que bordea el río Tajo y permite tener una perspectiva diferente de la Catedral Primada de Santa María, el Alcázar y los puentes de San Martín y de Alcántara.
Es, sin duda, una de las cosas qué hacer en Toledo si tenemos tiempo de sobra.
Tirolina Fly Toledo

Si queréis vivir una experiencia emocionante y divertida, la tirolina Fly Toledo es vuestro objetivo. Con más de 180 metros de recorrido, se supera el río Tajo suspendido en el aire con vistas panorámicas hacia el puente de San Martín y el Monasterio de San Juan de los Reyes.
Es una experiencia apta para toda la familia y todos los públicos. No os la perdáis.
En el siguiente enlace podéis reservar esta apasionante experiencia.
Puy du Fou España

Situado a pocos minutos de Toledo, este parque temático es una forma diferente de conocer la historia de España y de Toledo. A través de grandes montajes escénicos, efectos especiales, música y representaciones en directo, podemos descubrir y conocer mejor acontecimientos, personajes y leyendas históricas.
Uno de sus mayores atractivos es el espectáculo nocturno El Sueño de Toledo, considerado uno de los mejores espectáculos históricos de Europa. A lo largo de la representación, recorreremos más de 1500 años de historia, en la que han convivido culturas, han tenido lugar batallas medievales y han dejado su huella figuras históricas como Teresa de Jesús o El Greco.
Es una experiencia ideal para familias que visiten la ciudad de Toledo por primera vez. Podéis reservar la entrada conjunta a Puy du Fou España y El Sueño de Toledo, o bien el parque temático y el espectáculo del Sueño de Toledo por separado.
Descubre “Dulce Toledo”
“Dulce Toledo” es un recorrido por los principales conventos y obradores de la ciudad de Toledo en los que se pueden adquirir y degustar los dulces conventuales elaborados artesanalmente por las comunidades religiosas.
Podréis adquirir productos típicos como mazapanes, rosquillas, pastas de almendra o artesanas elaboradas siguiendo recetas tradicionales conservadas desde hace siglos. Además, durante el recorrido se pueden visitar algunos de estos monasterios, aunque no todos, porque muchos son de clausura.
Espacios de El Greco en Toledo

Doménikos Theotokópoulos, pintor cretense, conocido como El Greco, vivió en Toledo desde 1577 hasta su muerte, en el año 1614. Esta ciudad está profundamente ligada al pintor más importante del Renacimiento, ya que aquí creó algunas de sus obras más famosas.
Toledo conserva numerosos espacios vinculados al pintor que nos permiten descubrir su legado artístico con detalle. Entre ellos destacan la Iglesia de Santo Tomé, donde se encuentra su obra maestra “El entierro del Conde de Orgaz”; el Museo del Greco, dedicado a su vida y obra; y el Convento de Santo Domingo el Antiguo, uno de los primeros lugares donde trabajó tras instalarse en Toledo.
Además, se pueden ver obras del pintor en la Catedral Primada de Santa María de Toledo, en el Hospital de Tavera, la Capilla de San José y en el Museo de Santa Cruz.
Recorrer los espacios del Greco en Toledo es una forma diferente de conocer la ciudad, al igual que ocurre con el itinerario de Huellas de Teresa. No os los perdáis.
Qué ver en Toledo si solo tengo 1 o 2 días

Toledo es una ciudad perfecta para una escapada de fin de semana, incluso para tener un primer contacto de un solo día. Aunque os advertimos que su patrimonio histórico y cultural es enorme, como ha quedado plasmado en esta entrada; por tanto, seguramente tendréis que volver.
Si vuestra idea es visitar el legado teresiano y seguir los emplazamientos de “Huellas de Teresa”, en esta entrada tenéis el itinerario completo. Si, en cambio, vuestro objetivo es conocer tanto las calles y conventos que marcaron la vida de la santa como los monumentos más importantes, entonces no pueden faltar: el Convento de San José (Carmelitas Descalzas), la iglesia de los Jesuitas, el Real Colegio de Doncellas Nobles, la Catedral Primada de Santa María de Toledo, el Monasterio de San Juan de los Reyes, la Mezquita del Cristo de la Luz o la iglesia de Santo Tomé.
Eso sí, si os vais a centrar en los monumentos más importantes, os recomendamos leer nuestra entrada sobre qué ver en Toledo en un día o un fin de semana, donde encontraréis un itinerario de 11 lugares imprescindibles para visitar la ciudad.
Mapa con los principales puntos de interés turísticos de Toledo
En este mapa encontraréis los espacios vinculados al legado de Teresa de Jesús y los monumentos imprescindibles que ver en Toledo, como la Catedral Primada de Santa María de Toledo, la Mezquita del Cristo de la Luz y el Monasterio de San Juan de los Reyes. Esperamos que os sea de ayuda.
Otros destinos «Huellas de Teresa»

Santa Teresa de Jesús dejó un gran legado espiritual, literario y patrimonial con su labor fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Fue beatificada en 1614, canonizada en 1622 y proclamada doctora de la Iglesia Católica bajo el pontificado de Pablo VI, en el año 1970.
Con motivo de la conmemoración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, se crea “Huellas de Teresa de Jesús” para dar a conocer la obra y el legado de la santa. Una propuesta cultural que no tiene un orden o un tiempo establecido ya que cada visitante o peregrino puede realizar la visita a cada una de las ciudades elegidas por Santa Teresa de Jesús para dejar su Huella, en forma de fundaciones, en función de sus preferencias e intereses.
Son 17 las ciudades elegidas por Teresa de Jesús para su labor reformadora, que comenzó en 1567 y duró 20 años.
- Beas de Segura (1575)
- Sevilla (1575)
- Caravaca de la Cruz (1576)
- Villanueva de la Jara (1580)
- Palencia (1580)
- Soria (1581)
- Granada (1582)
- Burgos (1582)
Dónde alojarse en Toledo – Planifica tu viaje

La mejor zona para alojarse en Toledo es, sin duda, el casco histórico. Dormir dentro del recinto amurallado permite ir a pie a la mayoría de los monumentos, sin olvidar que así se disfruta de la ciudad tanto de día como al anochecer.
Nosotros os recomendamos buscar el alojamiento cerca de la Plaza de Zocodover, la Catedral Primada de Santa María de Toledo o la judería. De todas formas, en los siguientes enlaces tenéis todo lo necesario para organizar vuestra escapada con éxito.
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