Qué ver en Pastrana: tras los pasos de Teresa de Jesús y la princesa de Éboli

-

Pastrana es uno de los destinos más fascinantes y desconocidos de la provincia de Guadalajara. Situada en plena comarca de La Alcarria, este pequeño municipio castellano destaca por su extraordinario patrimonio, su cuidada arquitectura renacentista y su estrecha vinculación con dos de las mujeres más influyentes del siglo XVI: Teresa de Jesús y Ana de Mendoza y de la Cerca, conocida popularmente como la princesa de Éboli.

Los monumentos y calles de Pastrana son un viaje al Siglo de Oro español. Aquí, Teresa de Jesús fundó dos conventos de carmelitas descalzas, uno femenino y otro masculino, en el año 1569. También fue escenario de una de las historias más singulares de la corte de Felipe II. El rey mandó confinar a la princesa de Éboli, junto a su hija menor, Ana de Silva, en una estancia del Palacio Ducal durante once largos años.

En esta guía, os vamos a contar qué ver en Pastrana en un fin de semana. También te explicamos cómo organizar la visita al Palacio Ducal y al Museo de Tapices, descubrir el legado de Teresa de Jesús y encontrar alguno de los mejores miradores. ¡Vamos allá!
 

Qué ver en Pastrana - Vistas de la villa ducal desde el mirador del Sagrado Corazón
Qué ver en Pastrana – Vistas de la villa ducal desde el mirador del Sagrado Corazón

Cómo llegar y dónde aparcar en Pastrana

Casco histórico de Pastrana
Casco histórico de Pastrana – Calle de la Palma

Pastrana se encuentra en la provincia de Guadalajara, a poco más de una hora de Madrid y a unos 45 minutos de Guadalajara. Independientemente del lugar desde el que nos desplacemos, en el trayecto hasta este bonito pueblo, veremos paisajes característicos de La Alcarria, con campos abiertos y pueblos con encanto.

Si venís en coche, una de las dudas es dónde aparcar en Pastrana, ya que el casco histórico es peatonal, con acceso restringido y calles estrechas. Por lo que recomendamos estacionar en los aparcamientos disuasorios que hay a la entrada de la villa.

Entre las mejores opciones están el aparcamiento cercano a la plaza del Deán, situado junto al convento de San Francisco o el parking del Palacio Ducal.

El pueblo de Pastrana es pequeño y las distancias para llegar a los principales atractivos turísticos son insignificantes.

Qué ver en Pastrana, la villa ducal

Pese a las pequeñas dimensiones de Pastrana, es una población con un gran patrimonio. El municipio fue declarado Conjunto Histórico – Artístico en 1966 y Uno de los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2021. Es una villa repleta de historia, a la que el célebre escritor Cela menciona en su obra “Viaje a la Alcarria”.

Palacio Ducal de Pastrana

Plaza de la Hora con el Palacio Ducal al fondo
Plaza de la Hora con el Palacio Ducal al fondo

El Palacio Ducal de Pastrana es una parada imprescindible en una visita a la villa Ducal. Ubicado en pleno corazón del casco histórico, preside la Plaza de la Hora, llamada así porque era el tiempo que tenía permitido la Princesa de Éboli salir al balcón de la alcoba durante su cautiverio.

El exterior del palacio es sobrio, con líneas rectas y elegantes, como corresponde a las edificaciones propias del Renacimiento. En el interior encontramos un amplio patio central, una estructura típica de las residencias nobiliarias de la época, con dos alturas, que aporta luz y da acceso a las distintas estancias del palacio.

Los zócalos mudéjares y el artesanado de estilo plateresco diseñados por Alonso de Covarrubias justifican de por sí la visita a este edificio histórico.

La oficina de turismo, situada en el propio Palacio Ducal ofrece visitas guiadas, pero os recomendamos reservar con antelación, sobre todo los fines de semana y los periodos de vacaciones.

Además, también se realizan recorridos por el centro histórico que incluyen la visita al interior del Palacio Ducal por un importe muy razonable.

Historia de la Princesa de Éboli

Interior del Palacio Ducal de Pastrana
Interior del Palacio Ducal
Artesanado del Palacio Ducal de Pastrana
Artesanado del Palacio Ducal

Ana de Mendoza y de la Cerda era una mujer de linaje, inteligente, influyente y difícil de domar. Contrajo matrimonio muy joven con Ruy Gómez de Silva, uno de los hombres de confianza del rey Felipe II. Pero tras la muerte de su esposo, su vida da un giro radical. Las intrigas cortesanas, así comosu relación con personajes relevantes de la época, la llevan a caer en desgracia.

El motivo exacto de por qué el rey Felipe II ordenó el cruel encierro de la princesa de Éboli no se sabe. Quizás fue por querer casar a sus hijos con los herederos del reino de Portugal, por su gran belleza, por sus amantes, incluyendo al propio rey, por su estrecha relación con el secretario del rey, Antonio Pérez. También se ha relacionado con el asesinato de Juan de Escobedo, que denunció la estrecha relación entre Ana de Mendoza y Antonio Pérez, o incluso con un castigo ejemplar por desafiar al rey Felipe II.

El caso es que la princesa estuvo cautiva los últimos trece años de su vida, diez de ellos en el Palacio Ducal de Pastrana. Este edificio se convirtió en un ataúd en vida. Ana de Mendoza lo definió como “una cárcel oscura”. Su encierro se reducía a 20 o 30 metros cuadrados, distribuidos en tres habitaciones en las que permanecía, junto a su hija menor y tres criadas.

Solo una de las estancias daba al exterior, y en los dos últimos años de encierro, Felipe II mandó poner rejas en las ventanas para dificultar la visión exterior y el paso de la luz.

A pesar de su cercanía con las altas esferas del poder y de que nunca cejó en escribir al rey rogando justicia y libertad, permaneció clausurada hasta su muerte, sin juicio y sin pruebas de culpabilidad alguna.

En la actualidad, descansa en la Colegiata de Pastrana, junto a su marido y algunos de sus hijos.

Caballerizas del Palacio Ducal – Exposición de trajes del Festival Ducal

Caballerizas del Palacio Ducal
Caballerizas del Palacio Ducal
Hábitos religiosos de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz
Hábitos religiosos de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz

En origen, este espacio estaba destinado a albergar los caballos y los carruajes de la corte ducal. Sus muros de piedra, sus techos altos y su estructura funcional así lo atestiguan. En la actualidad, ha sido transformado en una sala que recoge los trajes del Siglo de Oro, que son utilizados durante el Festival de la Villa Ducal, el último fin de semana del mes de junio.

Cada traje cuenta una historia. Aquí podemos ver vestidos nobles, trajes cortesanos, las vestimentas de los soldados de los príncipes de Éboli, de los caballeros de la Orden de Calatrava o de los Tercios de Flandes.

La exposición se completa con atuendos del medievo, judíos y moriscos, y hábitos religiosos. Entre ellos, los de frailes de la Colegiata, las monjas Concepcionistas Franciscanas o de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

En definitiva, una exposición imprescindible para entender y conocer en profundidad la indumentaria del siglo XVI en Pastrana que no os debéis perder.

Colegiata de Pastrana – Museo de Tapices

Colegiata de la Asunción de Pastrana
Colegiata de la Asunción de Pastrana
Fachada con la Torre del Reloj de la Colegiata de Pastrana
Fachada con la Torre del Reloj de la Colegiata de Pastrana
Retablo Mayor de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Pastrana
Retablo Mayor de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de Pastrana

Uno de los monumentos imprescindibles que hay que ver en Pastrana es la Colegiata de la Asunción de Pastrana. Sus orígenes se cimientan en una pequeña iglesia románica, construida por los caballeros de la Orden de Calatrava en el siglo XIII. No es hasta el siglo XVI que Ruy Sánchez de Silva, duque de Pastrana, consigue una bula del papa Pío V para transformar el templo en una colegiata de estilo gótico.

La colegiata alberga en su interior un llamativo retablo mayor de 1637, pintado por Matías Jimeno, donde destaca un cuadro de Francisco de Asís. También cuenta con un precioso coro tallado en madera de nogal y un órgano, construido en 1704 por Domingo Mendoza, que sigue sonando a día de hoy.

Además, la colegiata conserva importantes tesoros artísticos y religiosos, como un cáliz de Santa Teresa, de plata dorada del siglo XVI, y un busto-relicario de la santa, fechado en el siglo XVII.

Al realizar la visita gratuita por el interior de la Colegiata, también veremos que hay carteles y paneles didácticos que explican y ponen en valor la vida de Teresa de Jesús y su legado en la villa ducal de Pastrana.

Museo de los Tapices en la Sacristía Mayor de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción
Museo de los Tapices en la Sacristía Mayor de la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción
Tapiz gótico-flamenco del siglo XV
Tapiz gótico-flamenco del siglo XV
Cripta de la Colegiata de Pastrana
Cripta de la Colegiata de Pastrana
Urna funeraría de Ana de Mendoza y de la Cerda (Princesa de Éboli), y la de su esposo, Ruy Gómez de Silva
Urna funeraría de Ana de Mendoza y de la Cerda (Princesa de Éboli), y la de su esposo, Ruy Gómez de Silva

En el museo parroquial hay una amplia colección de tapices gótico-flamencos. Se trata de obras tejidas en la ciudad belga de Tournai a finales del siglo XV, que narran las conquistas de Alfonso V de Portugal en Tánger y Arcila.

Finaliza la visita en la cripta donde descansan los Príncipes de Éboli y de los Mendoza del Infantado. Sus restos se encuentranen grandes urnas funerarias, procedentes estos últimos de la cripta del Convento de San Francisco de Guadalajara, realizadas en un llamativo mármol rosa.

Tened en cuenta que, aunque la visita a la colegiata se puede hacer por libre y de forma gratuita, al museo de Tapices y a la cripta solo se accede con la visita guiada.

Conventos de Teresa de Jesús: Convento de San José y Convento del Carmen

Teresa de Jesús y su camino a Pastrana

Panorámica de Pastrana desde el Mirador del Calvario
Panorámica de Pastrana desde el Mirador del Calvario

Teresa de Jesús fue solicitada por los príncipes de Éboli, en el año 1569, para que fundase un convento de monjas carmelitas descalzas en sus posesiones de Pastrana.

Aunque en un principio estuvo tentada a renunciar, el hecho de que Ana de Mendoza fuera pariente de doña Luisa de la Cerca, quien había intercedido para fundar un convento de carmelitas descalzas en Malagón, y que no quería enemistarse con su esposo, Ruy Gómez de Silva, finalmente aceptó.

De esta forma, llegó Teresa de Jesús a Pastrana en un lujoso carruaje de los príncipes de Éboli, el 10 de junio de 1569.

A partir de este momento, las vidas de la Princesa de Éboli y Santa Teresa quedan entrelazadas, con una relación personal entre ambas, problemática y tortuosa, motivada por el carácter avasallador, seductor, captador de voluntades y poderoso con el que contaba la princesa de Éboli.

Eso sí, esto no impidió que Teresa de Jesús llevara a cabo su labor reformadora y fundara dos conventos en Pastrana: uno de monjas, el convento de San José, y otro de frailes, el convento del Carmen.

Convento de San José

Fachada del Convento de San José en Pastrana
Fachada del Convento de San José

El 23 de junio de 1569, Santa Teresa de Jesús inaugura el monasterio de las Carmelitas Descalzas.

En un principio, los príncipes de Éboli, sobre todo Ana de Mendoza, dotaron espléndidamente tanto este convento como el de los frailes. Pero la princesa era mandona, intrigante y caprichosa, lo que provocó serios conflictos con los frailes, las monjas y la propia fundadora.

Uno de los episodios más delicados fue la difusión por la princesa de Éboli, sin la autorización de Teresa de Jesús, del Libro de la Vida. Este hecho, llevó a la santa a ser denunciada ante la Inquisición.

Estas desavenencias fueron mitigadas por el esposo de la princesa de Éboli, querido y respetado por la santa. Sin embargo, tras su muerte, en julio de 1573, los conflictos se agudizaron.

¿La Princesa, monja?

Al día siguiente del funeral de Ruy Gómez de Silva, Ana de Mendoza partió al amanecer de Madrid con la súbita idea de hacerse monja. Ingresaría en el convento de carmelitas de Pastrana, donde la madre superiora, al enterarse, dijo “¿La Princesa, monja?” “Ya podemos dar por deshecha y perdida nuestra casa…”.

Aunque llegó a Pastrana con un sucio sayal de fraile que le venía grande, enseguida se instaló en un amplio local ubicado en un extremo del huerto. Además, contaba con su servicio, sus muebles, trajes y joyas. Así como, salida a la calle, lo que le permitía recibir visitas y salir y entrar del convento siempre que lo deseara.

Las monjas se quejaron a Teresa de Jesús. Sin embargo, esta nada podía hacer, ya que la princesa de Éboli era la dueña de los terrenos del convento. Así que, ante este conflicto, la santa tomó una decisión drástica. La salida discreta de las monjas una mañana del mes de mayo para instalarse en Segovia.

La indómita princesa entró en cólera, pero, consultado el rey Felipe II, dio la razón a Teresa de Ávila, y Ana de Mendoza tuvo que conformarse e incluso perdonar a las responsables de la fuga.

Poco después, se trasladó a la corte, donde las intrigas palaciegas acabarían por recluirla en vida en el Palacio Ducal hasta su muerte.

Poco tiempo después de la salida de las monjas carmelitas, se instalaron en el convento las hermanas franciscanas, que conservan la orden hasta el día de hoy.

Convento del Carmen

Convento del Carmen - Museo Teresa de Jesús
Convento del Carmen – Museo Teresa de Jesús
Interior del Convento del Carmen que alberga el Museo del V Centenario de Santa Teresa.
Interior del Convento del Carmen que alberga el Museo del V Centenario de Santa Teresa
Imagen de Teresa del Jesús y del Cristo de la Verdad en el interior del Convento del Carmen
Imagen de Teresa del Jesús y del Cristo de la Verdad en el interior del Convento del Carmen
Museo de Santa Teresa en Pastrana
Museo de Santa Teresa en Pastrana

Al viajar, Teresa de Jesús a Pastrana desde Toledo, conoce a dos monjes italianos, Ambrosio Mariano Azzaro y Juan Narduch, que querían conocerla. La santa les propone ser los primeros frailes carmelitas descalzos.

Un mes después de su llegada a Pastrana, fray Ambrosio Mariano y fray Juan de la Miseria tomaban los hábitos en la capilla del Palacio Ducal. De esta forma, se convertían en los primeros frailes de una congregación fundada por Teresa de Jesús.

Los frailes se instalaron a las afueras del pueblo, en unos terrenos propiedad de Ruy Gómez. Allí se erguía la ermita de San Pedro, un palomar y unas cuevas.

En estos primeros años, San Juan de la Cruz ayudó en la labor reformadora de la institución como maestro de novicios. No fue muy larga su estancia en Pastrana, ya que recibe el apoyo del príncipe de Éboli para fundar un colegio en Alcalá de Henares. Lo mismo ocurre con Teresa de Jesús, que tras la fundación de los dos conventos regresa a Toledo.

No fue hasta finales del siglo XVI y principios del siglo XVII que se construyó el convento y la iglesia actuales.  Hoy, este conjunto monacal alberga un museo teresiano con obras de Luca Giordano, Juan Antonio de Frı́as Escalante, Paolo de Matteis, Juan Carreño de Miranda, y un impresionante Cristo de la Verdad, de Gregorio Fernández. Estas piezas proceden en su mayoría del “V Centenario del Nacimiento de Teresa de Jesús”.

Esta visita es gratuita con la entrada conjunta del Palacio Ducal y se realiza por libre.

Paseo por la villa medieval de Pastrana

Fuente de los Cuatro Caños
Fuente de los Cuatro Caños

Pastrana es sinónimo de calles empedradas, plazas y edificios nobiliarios. Su legado histórico se hace patente desde la calle de la Palma hasta las murallas.

Callejeando, encontraremos casas señoriales, edificios históricos y rincones que guardan secretos. Entre lo lugares más destacados están la Casa de la Inquisición, la fuente de los Cuatro Caños, la Casa del Caballero Calatravo, la Casa de Burgos, la Casa de los Canónigos.

También destacan la plaza del Déan, el Arco de San Francisco, las murallas, la iglesia de San Francisco o el barrio de Albaicín, donde también está la plaza de toros. Todos ellos, son ejemplos del pasado nobiliario de Pastrana y de la relevancia que tuvo la villa en siglos pasados.

La mejor forma de conocer estos emplazamientos es con la visita nocturna que se realiza por el casco histórico, el interior de la colegiata, el museo de los Tapices y la cripta.

Miradores de Pastrana

Ermita del Sagrado Corazón de Jesús
Ermita del Sagrado Corazón de Jesús
Mirador del Calvario
Mirador del Calvario

Mirador del Sagrado Corazón

Pastrana cuenta con varios miradores, a los que se puede llegar a pie dando un paseo desde el pueblo. Desde todos se observa una vista amplia de la villa ducal con su entramado de calles medievales y casas níveas y tejas rojizas.

El mirador del Sagrado Corazón es uno de los más llamativos. Se eleva sobre un cerro en el que está la ermita de la Inmaculada Concepción y un monumento al Corazón de Cristo, realizado en 1949, que representa a Jesucristo bendiciendo con los brazos adelantados y las manos abiertas. Desde aquí, se otea todo el pueblo y los cerros circundantes.

Si queremos acercarnos hasta este emplazamiento, podemos hacerlo en coche o a pie. La distancia desde la Plaza de la Hora es de unos 3 km, con un desnivel suave de menos de 100 m.

Mirador del Calvario

Otro mirador excepcional es el del Calvario. En este caso, el recorrido a pie es muy sencillo, con salida también desde la Plaza de la Hora. Son menos de 2.5 km de longitud, con un desnivel inferior a 100 metros, que nos lleva hasta la ermita del Calvario, con unas panorámicas espléndidas de la villa y sus edificios más destacados. —Actualmente, este mirador está cerrado temporalmente por un desprendimiento de tierra—.

Mirador de las Eras

Por último, tenemos el mirador de las Eras. En este caso. el recorrido alterna un paseo por las calles y plazas de Pastrana con caminos antiguos de labranza, trilla y limpieza del cereal. El recorrido es circular, son apenas 2.2 km, con un desnivel de unos 60 m.

Senderismo en Pastrana

Vistas de la Colegiata desde la Plaza de la Hora, donde comienzan las rutas de senderismo de Pastrana
Vistas de la Colegiata desde la Plaza de la Hora, donde comienzan las rutas de senderismo de Pastrana

La subida a los miradores indicados anteriormente no son las únicas rutas de senderismo de Pastrana.

Existe rutas sencillas y cortas, como la que va hasta la ermita de San Agustín, con unas vistas también preciosas de la villa ducal, o la que se desplaza desde el pueblo hasta el convento del Carmen por el camino de la Fresneda.

También hay recorridos más largos y exigentes, como el que se desplaza hasta la antigua fábrica de harina de San Blas. O la ruta del Madroñal, que pasa por el mirador del Sagrado Corazón de Jesús.

Otras opciones son el paseo por los olivos y encinas de la Alcarria del Monte Cortijos, o la ruta de La Horquilla, para senderistas más experimentados.

Qué ver cerca de Pastrana

Zorita de los Canes

Castillo de Zorita de los Canes
Castillo de Zorita de los Canes
Castillo de Zorita de los Canes junto al río Tajo
Castillo de Zorita de los Canes junto al río Tajo

Con una posición privilegiada junto al río Tajo, Zorita de los Canes tiene un llamativo castillo, una playa fluvial y un parque arqueológico.

Lo más llamativo es el Castillo de Zorita de los Canes, una fortaleza de origen árabe que debe su aspecto actual a la orden de Calatrava.

Solo se puede llegar hasta la entrada del castillo y admirar sus murallas, ya que está cerrado temporalmente, seguramente por el mal estado de la fortaleza. Aun así, merece la pena acercarse a verlo.

También es interesante pararse a ver la iglesia parroquial románica de San Juan Bautista.

A orilla des Tajo, se encuentra el parque fluvial. Se trata de una zona habilitada para el baño, entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, y de recreo con alquiler de kayaks.

La entrada tiene un coste de 10 € por persona, 6 € para los menores de 12 años y gratuita para los niños de menos de 3 años. Los días de diario, el precio se reduce a 6 € la entrada general y a 4 € para los niños.

Parque arqueológico de Recópolis

Ciudad visigoda de Recópolis
Ciudad visigoda de Recópolis
Yacimiento arqueológico de Recópolis
Yacimiento arqueológico de Recópolis
Vestigio de la iglesia palatina en Recópolis
Vestigio de la iglesia palatina en Recópolis

En Zorita de los Canes tenemos el asentamiento de Recópolis, una ciudad visigoda del año 578 d. C. Es uno de los mejores ejemplos de urbanismo alto medieval que se conservan en la Península Ibérica.

El yacimiento ocupa 33 hectáreas, en las que aún se aprecian con claridad parte de la muralla, muros divisorios de las casas y vestigios del palacio y la iglesia palatina.

La visita por libre es gratuita. Para el resto de las visitas guiadas y para los horarios, podéis consultar este enlace a la web oficial de Recópolis.

Almonacid de Zorita

Monumento al poeta León Felipe en Almonacid de Zorita
Monumento al poeta León Felipe

Ubicada en la Alcarria Baja, Almonacid de Zorita debe su nombre a la ocupación de los árabes de esta zona, entre los siglos VIII y XI.

Al pasear por sus calles, veremos que conserva dos puertas de entrada por la muralla: la Puerta de Zorita y la Puerta de Santa María de la Cabeza.

Entre su patrimonio destaca, un cuidado convento de los Jesuitas, del siglo XVII, y la iglesia de Santo Domingo de Silos, con un precioso pórtico de estilo gótico isabelina y renacentista.

También es interesante la visita a la oficina de turismo, ubicada en la antigua ermita de Nuestra Señora de la Luz, que en su parte superior tiene una exposición gratuita sobre Camilo José Cela y su obra “Viaje a la Alcarria”.

Llamativa por su arquitectura alcarreña es la plaza de la Villa, con su zona de soportales y su fuente. Muy cerca está la Torre del Reloj, que en su día fue un campanario.

Fuera del recinto amurallado, también tenemos emplazamientos interesantes como el convento de la Concepción, el Palacio de los Condes de San Rafael y el antiguo Humilladero.

Playa de Bolarque

Zona de baño de la Playa de Bolarque
Zona de baño de la Playa de Bolarque

Dentro del término municipal de Almonacid de Zorita, tenemos la playa de Bolarque, ubicada en la desembocadura del río Guadiela.

Es una zona de baño agradable que cuenta con césped, merenderos, baños, columpios y alquiler de kayaks, paddle surf e hidropedales.

En temporada alta, entre el 1 de junio y el 8 de septiembre, el acceso a la playa tiene un coste de 10 € la entrada, siendo gratuito el acceso para los menores de 3 años.

Mirador del Embalse de Bolarque

Panorámica del embalse de Bolarque
Panorámica del embalse de Bolarque
Mirador del embalse de Bolarque
Mirador del embalse de Bolarque

Muy cerca de la Playa de Bolarque está el Club Náutico de Bolarque, que cuenta con restaurante y la posibilidad de realizar actividades náuticas, pesca o alquiler de embarcaciones.

Pero lo más bonito es el mirador del Embalse de Bolarque, ubicado entre la playa y el club náutico.

Desde esta atalaya se divisan los acantilados y los bosques de la sierra de Altomira, además del lago de aguas cristalinas y tonalidades turquesas formado por el río Tajo y el río Guadiela.

Albalate de Zorita

Igleisa de San Andrés de Albalate de Zorita
Igleisa de San Andrés
Fuente de los Trece Caños
Fuente de los Trece Caños

Podemos finalizar el recorrido por la Alcarria Baja con Albalate de Zorita.

El edificio más destacado que ver en Albalate de Zorita es la iglesia de San Andrés, con una preciosa portada de estilo gótico y renacentista del siglo XV.

Muy cerca de este templo, tenemos la ermita de Nuestra Señora de los Remedios y la fuente de los Trece Caños.

Este manantial destaca por sus cabezas de animales sobre el pilón y por un entramado de canales bajo el mismo. El acceso a estas galerías solo se puede acceder mediante una visita guiada.

Brihuega y sus campos de lavanda

Campos de lavanda de Brihuega
Campos de lavanda de Brihuega. Foto de Pixabay

Si visitamos Pastrana en julio, no podemos dejar de acercarnos a Brihuega. Aquí, los campos de lavanda son los grandes protagonistas, con 2.000 hectáreas de intenso aroma y brillante color morado, que se pueden disfrutar recorriendo senderos y caminos.

Recordad que la floración de la lavanda es a principios de julio y el festival de la lavanda de Brihuega se celebra el 13 de julio con conciertos al atardecer.

Mapa con los principales puntos de interés turísticos de Pastrana

Otros destinos «Huellas de Teresa»

Monasterio de San José
Monasterio de San José – Malagón

Santa Teresa de Jesús dejó un gran legado espiritual, literario y patrimonial con su labor fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Fue beatificada en 1614, canonizada en 1622 y proclamada doctora de la Iglesia Católica bajo el pontificado de Pablo VI, en el año 1970.

Con motivo de la conmemoración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, se crea “Huellas de Teresa de Jesús” para dar a conocer la obra y el legado de la santa. Una propuesta cultural que no tiene un orden o un tiempo establecido ya que cada visitante o peregrino puede realizar la visita a cada una de las ciudades elegidas por Santa Teresa de Jesús para dejar su Huella, en forma de fundaciones, en función de sus preferencias e intereses.

Son 17 las ciudades elegidas por Teresa de Jesús para su labor reformadora, que comenzó en 1567 y duró 20 años.

Donde alojarse en Pastrana – Planifica tu viaje

Vista del Palacio Ducal de Pastrana
Vista del Palacio Ducal de Pastrana

Pastrana es un pueblo pequeño. Lo ideal es alojarse en la villa y recorrer a pie los principales monumentos.

La mayoría de los establecimientos son alojamientos rurales, con estancias sencillas, pero con una buena ubicación. Sin olvidar que también hay casas rurales en entornos naturales perfectos, que cuentan con piscinas y barbacoas.

En los siguientes enlaces, encontraréis todo lo necesario para planificar vuestra escapada.

Ana Elvira Picado
Ana Elvira Picado
Siento fascinación por los viajes, por los paisajes de ensueño y las culturas diferentes a las que me ha tocado vivir, por eso quiero compartir y difundir en este blog las experiencias más motivadoras y las vivencias más enriquecedoras que realizo junto a mi familia. Espero que os sean de ayuda para seguir manteniendo vivo el sueño de viajar.

Deja un comentario

Libro Asturias en familia
Asturias en familia
Excursiones con niños Pirineo Navarro
Pirineo Navarro con niños
Excursiones con niños por el Pirineo aragonés
Pirineo Aragonés con niños
Excursiones con niños Castilla y León
Castilla y León con niños
Senderismo y montaña con niños
Senderismo y montaña con niños
Libro Castilla y León en familia de Mi familia viajera
Castilla y León en familia