Salamanca es conocida por su importante patrimonio arquitectónico y cultural, siendo uno de los destinos preferidos para el turismo familiar en España. Pero esta ciudad es mucho más que su Plaza Mayor, su catedral y su universidad. Por sus calles han caminado personajes ilustres y grandes figuras históricas, como Santa Teresa de Jesús, quien llegó a la capital salamantina en 1570 para llevar a cabo la séptima de sus fundaciones conventuales.
Seguir hoy la Ruta de Santa Teresa en Salamanca es una experiencia turística imprescindible desde una perspectiva cultural y espiritual, que nos abre la puerta a monumentos históricos donde la Santa dejó su huella y que siguen teniendo una gran relevancia en el patrimonio de Castilla y León.

La Huella de Santa Teresa en Salamanca: Un recorrido histórico
Aunque muchos de los edificios del siglo XVI en los que Santa Teresa dejó su huella han cambiado, todavía podemos visitar los emplazamientos exactos en los que la Santa vivió, recibió apoyo y confesión, o paseó en pleno Siglo de Oro español.
Visita a la Casa de Teresa de Jesús

El viaje de Teresa de Jesús hasta la ciudad de Salamanca fue arduo y largo, ya que viajó de Toledo a Ávila, y de aquí a Salamanca. Llegó la víspera de Todos los Santos, enferma y agotada, y se instaló en la casona de Gonzaliáñez, hoy Casa de Santa Teresa.
Esa primera noche, previa al Día de Difuntos, motivada por el cansancio es cuando tuvo lugar el episodio de los miedos nocturnos reflejados en el “Libro de las Fundaciones”. Tanto ella como María del Sacramento, que la acompañaba en la casa, tenían frío y miedo, pero Teresa de Jesús reflexionó sobre lo absurdo de tener miedo a la soledad o a las ánimas, cuando lo que realmente importa es el alma.
La Séptima Fundación de las Carmelitas Descalzas

La carestía de la vivienda no fue el único obstáculo que tuvo la Santa para llevar a cabo la séptima fundación de la Orden de las Carmelitas Descalzas, a pesar de que contaba con la licencia episcopal para llevar a cabo la misión.
El legado teresiano se enfrentó a problemas económicos, pleitos legales y oposición de las autoridades eclesiásticas, que no veían con buenos ojos que una orden reformadora se instalara en la ciudad. Esto motiva que, aunque el 1 de noviembre de 1570 se inaugura la fundación, no es hasta tres años más tarde que regresa Teresa de Jesús a Salamanca para instalar el Santísimo Sacramento.
Qué ver en el interior de la Casa de Santa Teresa

Entrar en la Casa de Teresa de Jesús nos da una idea de cómo eran las edificaciones y la arquitectura del Siglo de Oro y la vida en clausura. Además, podemos ver la celda de la Santa, en la que escribía y dormía, y donde dio forma a sus escritos y versos místicos, como el célebre «Vivo sin vivir en mí».
También es reseñable la estatua en bronce de Santa Teresa que hay en el exterior de la casa, en la plaza de Santa Teresa de Jesús, del escultor salamantino Amable Diego.
Iglesia del Monte Carmelo

La iglesia de Santa María del Monte Carmelo, también conocida como iglesia de las Carmelitas Descalzas, es un pequeño templo barroco fundamental en la ruta teresiana de Salamanca. La orden se trasladó a este emplazamiento en el año 1612, tras una previa estancia en la calle Compañía, y permaneció allí hasta los años 70, cuando se derribó el antiguo convento.
Actualmente, solo se conserva la iglesia con una fachada austera y funcional, como corresponde a todos los templos carmelitas. En el exterior se puede observar una hornacina con la estatua de San José, y en el interior del templo, un retablo sencillo y dos tallas de la Virgen del Carmen y de Santa Teresa de Jesús.
Desde este emplazamiento, la orden se trasladó a la localidad de Cabrerizos, donde a día de hoy se mantiene la comunidad.
Palacio de Monterrey

La relación de Teresa de Jesús con el Palacio de Monterrey se debe a la amistad y la protección que ofreció a la santa, María Pimentel de Mendoza, esposa de Alfonso de Zúñiga y Acevedo Fonseca, III Conde de Monterrey.
El conde mandó construir este palacio renacentista en el año 1539, simbolizando el poder nobiliario y social de las familias adineradas del Siglo de Oro. El edificio se levantó en las inmediaciones de la Casa de Teresa de Jesús y es un claro referente del Renacimiento español y del Plateresco.
Aunque el edificio no fue acabado como estaba proyectado, debido al fallecimiento del conde, primero, y de su hijo, tan solo tres años después, lo cierto es que la edificación tiene un alto valor arquitectónico por sus torreones, cresterías y chimeneas.
El milagro de Santa Teresa
Aunque no hay constancia de que Teresa de Jesús residiera en este palacio, sí se sabe que visitó a María Pimentel de Mendoza en alguna ocasión. En una de estas visitas, se cree que curó milagrosamente a la hija de esta, gravemente enferma, junto a doña María de Arteaga.
En la actualidad, el palacio pertenece a la Fundación Casa de Alba y, aunque es una de sus viviendas oficiales, es posible visitar su interior, donde hay varias estancias históricas del palacio, como las cocinas, las celdas del servicio y el torreón. Además, hay un óleo sobre lienzo del autor Juan Carreño de Miranda, del siglo XVII, que retrata a Santa Teresa en su faceta de escritora y también se custodian las llaves del sepulcro de la santa, ubicado en Alba de Tormes.
Convento de San Esteban

Durante la estancia de Teresa de Jesús en Salamanca, entre 1570 y 1574, buscó apoyo intelectual y espiritual en los grandes teólogos de la Universidad de Salamanca y de frailes tan ilustres como el Maestro fray Domingo Báñez, de quien recibía consejo y confesión.
El Claustro de los Reyes: Una joya del gótico y renacimiento

En el Convento de San Esteban, tenemos el precioso Claustro de las Procesiones o de los Reyes, considerado uno de los claustros más bonitos de España, y por el que seguramente Teresa de Jesús caminó debatiendo sobre sus escritos.
Es una construcción de planta cuadrada, con 20 ventanales renacentistas, pero trabajados en estilo gótico tardío. Cada ventanal, de arco de medio punto, se divide en cuatro arcos menores sobre finos pilares cuadrados. Las bóvedas son de crucería, góticas tardías, y terminan en ménsulas decoradas. Su autor fue fray Martín de Santiago, religioso del convento de los dominicos.
La Iglesia de San Esteban y el Retablo de Churriguera


Otro espacio reseñable del convento de San Esteban es su iglesia. Es un espacio amplio e imponente, de proporciones perfectas, bien iluminada por los grandes ventanales del cimborrio. Es un templo de planta de cruz latina con capillas en los laterales, que alterna estilo gótico tardío y renacentista, creando un espacio de gran belleza, junto a un imponente retablo mayor, obra maestra de José de Churriguera.
La Escalera de Soto y el Coro



Si queremos subir al claustro superior, tenemos que hacerlo por la preciosa Escalera de Soto, que se construyó con una técnica revolucionaria para la época. Ni los descansillos ni los peldaños están apoyados en los muros, sino que están en el aire, apoyándose unos peldaños sobre otros y empotrados a presión en la caja de la escalera.
Otro punto que ver en el Convento de San Esteban es el Coro, donde los religiosos tenían sus rezos comunitarios. Está constituido por 118 sitiales con una decoración geométrica, de puntas de diamante y columnillas estriadas.
De vuelta al claustro, tenemos el confesionario de Santa Teresa, donde la Santa recibía consuelo espiritual.
Ya en el exterior, no debemos dejar de contemplar la impresionante fachada y el pórtico del convento, profusamente decorados con motivos de estilo plateresco.
Universidad de Salamanca

En una ruta turística por Salamanca, no puede faltar la Universidad de Salamanca. Aunque Teresa de Jesús no estudió aquí, el edificio de las Escuelas Mayores guarda en su interior la esencia del Siglo de Oro que vivió la santa.
Teresa de Jesús y la Escuela de Salamanca
Estamos ante una universidad fundada en 1218; por tanto, es la universidad más antigua de España y una de las más antiguas de Europa. Aquí, Teresa de Jesús buscaba la aprobación y revisión de sus escritos en los maestros universitarios más brillantes de la Escuela de Salamanca, muchos de ellos frailes dominicos de San Esteban. Tened en cuenta que, en una época en la que una mujer que escribía sobre mística era mirada con sospecha y tenía que someterse al juicio de los catedráticos y teólogos más brillantes de la Escuela de Salamanca.
Además, en esta universidad estudió San Juan de la Cruz, un estrecho colaborador de Teresa de Jesús, que impulsó la reforma de la rama masculina de la orden, siguiendo sus dictámenes. Aquí también daba clase Fray Luis de León, que, aunque no consta que Teresa de Jesús y él tuvieran una relación de amistad, sí fue un ferviente defensor de la figura y la espiritualidad de la santa, ante los reparos de la época. Fue el encargado de recopilar y editar las obras de la Santa tras su muerte. Gracias a ello, en 1588 se publicó en Salamanca el primer volumen de las obras de Santa Teresa, que incluía el «Libro de la Vida», «El camino de la Perfección» y el «Castillo Interior» («Las Moradas»).
Primera mujer Honoris Causa

La vinculación de Santa Teresa con la Universidad va más allá de su legado literario. En 1923, esta institución le otorgó el título de Doctora Honoris Causa, siendo la primera mujer en recibir esta distinción. De hecho, en el interior de la Universidad está el vítor de Teresa de Jesús, junto al de San Juan de la Cruz, inaugurado en marzo de 2023, con el lema «La paciencia todo lo alcanza».
Qué ver en la Universidad de Salamanca

Al acercarnos a la Universidad, no debemos dejar de fijarnos en la fachada de las Escuelas Mayores, una obra maestra del plateresco español, con una ornamentación minuciosa y abundante, donde destaca el medallón de los Reyes Católicos y la figura de la rana de la Universidad. Dice la tradición que esta rana, que en realidad es un sapo, trae éxito en los estudios, pero en realidad es una representación del pecado de lujuria, asociado a la muerte.
Ya en el interior, tenemos el aula de Fray Luis de León con sus bancos de madera originales y la Biblioteca General Histórica de la Universidad, fundada por Alfonso X el Sabio en 1254, siendo la biblioteca universitaria más antigua de España y Europa.
La Universidad esconde secretos que no se ven a simple vista, como el precio claustro de las Escuelas Menores. Para no perderos ningún detalle, os recomendamos esta visita guiada por la Universidad de Salamanca.
Catedral de Salamanca

Cuando se planifica qué ver en Salamanca, las catedrales son una parada imprescindible. Este impresionante conjunto monumental, formado por la Catedral Nueva y la Catedral Vieja, refleja siglos de arte, historia y fe. Aquí también encontramos la huella de Teresa de Jesús, cuya influencia fue tan profunda que cuenta con una capilla dentro del complejo catedralicio, que comparte con Santiago apóstol, ambos patrones de España.
Catedral Nueva de la Asunción (Siglos XVI – XVIII)



A la hora de visitar la Catedral de Salamanca, hemos de saber que ambas catedrales están unidas, lo que permite sumergirse en más de nueve siglos de historia. La Catedral Nueva fue construida entre los siglos XVI y XVIII, con una mezcla de estilos gótico tardío, renacentista y barroco. De su monumentalidad destaca su amplia ornamentación exterior, con fachadas esculpidas, como los relieves del Nacimiento y la Epifanía, sus bóvedas y capillas interiores, y el Coro de los canónigos. Además, aquí se encuentra el famoso astronauta de la Catedral de Salamanca, un detalle que siempre fascina en los viajes en familia.
Catedral Vieja: Románico y Tesoros Medievales

Unida a la Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen se encuentra la Catedral Vieja, construida entre los siglos XII y XIII, un remanso de paz de estilo románico y gótico primigenio. En su interior, encontramos un maravilloso retablo mayor compuesto por 53 tablas de los hermanos Delli y las cúpulas del cimborrio o Torre del Gallo.
Las dos catedrales están llenas de simbología. La mejor forma de recorrerlas es con una visita guiada por la Catedral para conocer toda su historia.
Torres de la Catedral – Ieronimus

Dentro del conjunto catedralicio tenemos la subida a las torres de la Catedral, conocidas como Ieronimus. Se trata de un recorrido diurno o nocturno por el interior de las torres, salas y pasadizos de la catedral.
Un recorrido entre almenas y gárgolas

Con esta visita recorreremos espacios llenos de historia y arte, como la estancia del Carcelero y la sala de la Mazmorra. Podremos observar la magnitud de las columnas y bóvedas desde la balaustrada superior de la Catedral Nueva, subir por la escalera de caracol, denominada escalera de Mallorca, para acceder a los tejados de la Catedral. La salida al exterior por la terraza de la Torre Mocha es todo un espectáculo con las almenas y cúpulas de la Catedral Vieja y la imponente Torre de las Campanas sobre nuestras cabezas.
Las mejores panorámicas de Salamanca

En la visita a Ieronimus no puede faltar la terraza de Anaya, que se asoma a los pináculos y gárgolas de la Catedral que miran hacia la plaza Anaya, las torres de la Clerecía, el claustro de la Universidad y el convento de San Esteban. Además, pasaremos junto a la Torre del Gallo, disfrutaremos de la bajocubierta de la Catedral Nueva y finalizaremos en la sala del Reloj y la torre de las Campanas, el punto más elevado de la ciudad.
La visita nocturna a Ieronimus es una experiencia mágica que permite ver la ciudad de Salamanca iluminada desde lo alto de las torres.
Si os ha fascinado la iluminación desde las torres, os encantará recorrer las leyendas del centro con este Free Tour Nocturno por Salamanca. ¡Es la experiencia favorita de los viajeros!
Plaza Mayor de Salamanca


En cualquier itinerario por la Salamanca monumental, no puede faltar la Plaza Mayor. Considerada una de las plazas más bellas del mundo, este recinto de estilo barroco destaca por sus soportales y medallones esculpidos en piedra de Villamayor.
Entre figuras como Miguel de Cervantes, Unamuno, San Juan de Sahagún, Nebrija o Fray Luis de León, encontramos el medallón dedicado a Santa Teresa de Jesús. Una excepción histórica, ya que de los 88 medallones que decoran la plaza, el de Teresa de Jesús, en el Pabellón de las Instituciones, es uno de los pocos dedicados a una mujer, lo que corrobora la enorme huella que dejó la Santa en la capital charra.
Información Práctica: Horarios y Tarifas
Para planificar tu visita a los monumentos de la Ruta Teresiana y el resto de los puntos de interés de la ciudad, te recomendamos consultar el documento de horarios de apertura, tarifas de entrada y días de acceso gratuito en la web de Turismo Salamanca. Ten en cuenta que los horarios pueden variar según la temporada (invierno/verano) o festividades locales.
Otros lugares imprescindibles que ver en Salamanca durante la ruta teresiana

Aunque el legado teresiano se centra en algunos de los grandes atractivos históricos de la capital salmantina, la ciudad ofrece muchos otros lugares que merece la pena descubrir.
Os proponemos completar el itinerario con espacios culturales, miradores y rincones poco visitados que enriquecen el viaje a esta ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
1. Museo de Automoción de Salamanca


El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca (MHAS) es uno de los museos más sorprendentes de la ciudad. Alberga una importante colección de coches antiguos de finales del siglo XIX y de los siglos XX y XXI, que incorpora desde triciclos hasta veloces monoplazas de Fórmula 1.
Es una parada perfecta para aquellos que viajan con menores y buscan qué hacer en Salamanca con niños; ya que la entrada es económica, es una temática que fascina a todas las edades y su ubicación es estratégica, —junto al río Tormes—, para descansar de la visita monumental.
2. Casa Lis



El Museo Art Nouveau y Art Déco Casa Lis se ubica en un espectacular palacete modernista, construido sobre la antigua muralla y con una espectacular fachada de vidrieras de colores que miran hacia el Tormes.
En su interior se exponen colecciones de muñecas de porcelana francesas del siglo XIX y de Europa, autómatas, figuritas de cristal (criselefantinas) y otras figuras de arte decorativo.
Su ubicación es perfecta para acercarnos al Huerto de Calixto y Melibea y ver la impresionante fachada de la Catedral desde el Patio Chico.
3. Ruta de los miradores de Salamanca



La ciudad de Salamanca ofrece varios puntos panorámicos desde los que admirar el perfil de las torres de la Catedral, la silueta de la Universidad o el entramado del casco histórico. Se trata de 10 miradores, englobados en la llamada “Ruta de los Miradores de Salamanca”.
Estas atalayas permiten observar Salamanca desde perspectivas muy diferentes: algunos son miradores gratuitos y están en espacios abiertos y otros requieren entrada por estar ubicados en monumentos históricos de la ciudad.
Miradores a pie del río Tormes y jardines
Un buen lugar para comenzar es en el Mirador del Embarcadero, ubicado en el margen izquierdo del río Tormes, desde donde hay unas vistas preciosas del casco histórico reflejado en el agua. Muy cerca está el Mirador del Puente Romano, en el que tenemos una panorámica clásica de la Catedral de Salamanca, elevándose sobre la ribera.
Siguiendo la ruta, tenemos el Mirador de la Celestina, dentro del agradable Huerto de Calixto y Melibea, que ofrece unas vistas espléndidas del conjunto catedralicio. Otro punto cercano es el Mirador de Santo Domingo, ubicado en los jardines del convento de Santo Domingo, cercano a la estatua de San Juan de la Cruz y a la antigua puerta de San Polo, de la que, en la actualidad, solo quedan las ruinas de la iglesia románica de San Polo.
Por último, entre los emplazamientos gratuitos, tenemos el Mirador de los Irlandeses y el Mirador de San Vicente que ofrecen unas panorámicas abiertas sobre el casco histórico.
Miradores con vistas aéreas
Para las vistas aéreas, tenemos las atalayas que requieren abonar una entrada, como el de Ieronimus y Scala Coeli, que dominan el paisaje urbano del centro histórico con sus tejados, plazas y campanarios. Menos conocidos, pero también con entrada bonificable, son los miradores de las Claras y Monterrey, que ofrecen unas vistas preciosas de la ciudad desde otros ángulos, no menos interesantes.
Elijamos los miradores que elijamos, todos ayudan a comprender la riqueza monumental de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad.
4. Pozo de las Nieves


Si buscáis descubrir lugares desconocidos de Salamanca, el Pozo de las Nieves es una parada fascinante. Este enclave debe su nombre a los antiguos pozos de nieve que eran utilizados desde los siglos XVII y XVIII para almacenar nieve y abastecer de hielo a Salamanca durante todo el año.
Este pozo pertenecía al antiguo Convento del Carmen Calzado de San Andrés, del que no queda constancia, salvo pequeños vestigios, pero que, aun así, lo convierten en una visita muy interesante por su valor etnográfico y por sus canales, túneles y galerías que nos descubren una Salamanca subterránea misteriosa y desconocida.
Además, desde este convento carmelita de San Andrés, donde estudió San Juan de la Cruz, es también, desde donde esperó Santa Teresa la confirmación de que podía entrar en su nueva casa a la llegada a la ciudad; por tanto, es un lugar con mucha historia.
5. Cueva de Salamanca y Centro de Interpretación de las Murallas Salmantinas

Para aquellos que buscan una mirada diferente de Salamanca, en la cuesta de Carvajal, tienen la Cueva de Salamanca y el Centro de Interpretación de las Murallas. Dos espacios que permiten conocer mejor el pasado medieval de la ciudad.
La Cueva de Salamanca está ubicada en la antigua iglesia de San Cebrián; de hecho, es la cripta del templo. Este enclave está rodeado de misterio y leyendas, ya que aquí se dice que el diablo impartía clases a los estudiantes y se quedaba con su alma.
Muy cerca de la cueva, tenemos el Centro de Interpretación de las Murallas, un espacio didáctico con paneles informativos, audiovisuales e infografías sobre el sistema defensivo de la ciudad Helmántica en la segunda Edad de Hierro. Es un centro especialmente interesante porque se pueden ver los restos de la muralla prerromana, fechada entre el siglo IV a.C. y la conquista de los romanos, y de la cerca vieja medieval, construida a finales del siglo XII por los reyes de León.
6. Cerro de San Vicente


El Cerro de San Vicente es un parque arqueológico, ubicado en el mismo lugar donde se asentaron los primeros habitantes de Salamanca en la Edad del Hierro.
Cuenta con una gran sala didáctica con audiovisuales y paneles con información sobre la evolución de la sociedad y la urbe salmantina, en la que podemos descubrir cómo vivían los vacceos mucho antes de que llegaran los romanos.
El parque arqueológico está ultimando los últimos retoques para ser un gran museo al aire libre, en el que se podrán ver yacimientos con las antiguas viviendas circulares de los primeros pobladores de esta ciudad. Además, contará con una zona amplia y ajardinada donde las familias con niños podrán moverse con libertad mientras interpretan los paneles informativos que explican la evolución de la ciudad.
7. Cementerio San Carlos Borromeo




Lejos del ruido del centro, tenemos el Cementerio San Carlos Borromeo, fundado en el siglo XIX. El camposanto, abierto en el año 1832, es una visita muy interesante en la que se puede apreciar una mezcla de estilos clasicistas y neogóticos, así como un conjunto de esculturas funerarias y mausoleos representativos del arte sepulcral salmantino.
Aquí encontraremos obras de artistas de renombre que han convertido las lápidas y los mausoleos en galerías de arte permanentes. Hay pabellones abiertos y cerrados, construidos en mármol y piedra de Villamayor, con columnas, capiteles y efigies que crean un espacio abierto lleno de historia.
Entre los pabellones más destacados tenemos el de doña Antonia Caravias Díaz, a la entrada del cementerio; el de Teresa de Zúñiga; el de Bonifacio Diego García; o el del ganadero Eloy Lamamié de Clairac y Trespalacios, así como la tumba de Miguel de Unamuno, cargada de simbolismo por ser uno de los escritores y filósofos más importantes de la Generación del 98.
8. Iglesia de la Purísima


Uno de los templos más interesantes que hay que ver en Salamanca es la iglesia de la Purísima. Ubicada junto al Palacio de Fonseca, fue mandada construir por Manuel de Zúñiga y Fonseca, VI Conde de Monterrey, en el siglo XVII, como parte del convento de las Agustinas Recoletas.
La iglesia es sobria, en estilo barroco, pero conserva una de las colecciones artísticas más importantes de Salamanca, con varias obras del gran pintor barroco José de Ribera, conocido como “El Españoleto”, como el importante cuadro de la Inmaculada Concepción.
9. Capilla de la Veracruz


La Capilla de la Santa Veracruz es la sede canónica de la Ilustre Cofradía de la Veracruz, una de las más antiguas hermandades penitenciales de Salamanca. Es un templo barroco del siglo XVI, donde destaca el retablo mayor, obra de Joaquín Churriguera, con imagen de la Inmaculada Concepción del artista Gregorio Fernández, auténtica joya del arte sacro español.
10. Arte urbano en la Plaza del Oeste

Otra visita interesante en Salamanca es la galería urbana de la Plaza del Oeste. Un espacio abierto todos los días del año, en el que las puertas de los garajes, las paredes de los edificios o el mobiliario urbano se convierten en piezas artísticas y murales que son todo un referente de la cultura alternativa de la ciudad.
11. Más ideas para descubrir Salamanca


Si quieres seguir explorando la ciudad, también puedes consultar nuestras otras guías completas:
- Qué ver en Salamanca: una guía con todos los monumentos imprescindibles y lugares históricos de la ciudad.
- Salamanca con niños: planes y actividades pensadas para disfrutar de la ciudad en familia.
Recorrer Salamanca siguiendo el legado de Teresa de Jesús es una forma diferente de hacer turismo cultural. Más allá de sus monumentos más conocidos, esta ruta permite centrarse en el contexto histórico, espiritual y cultural del Siglo de Oro, cuando Salamanca era uno de los grandes centros intelectuales y religiosos de Europa.
Lugares como la Universidad de Salamanca, las majestuosas catedrales Nueva y Vieja, el histórico Palacio de Monterrey o el medallón dedicado a la santa en la Plaza Mayor ayudan a comprender la profunda huella que Teresa dejó en la ciudad. A estos espacios se suman museos, vistas panorámicas y rincones históricos que completan una visita rica en historia, arte y experiencias.
Además, Salamanca es una ciudad perfecta para recorrer a pie. Sus calles de piedra dorada, sus plazas llenas de vida y sus numerosos miradores gratuitos permiten descubrir la ciudad con calma, disfrutando de cada detalle del patrimonio monumental. Esperamos que os guste.
Mapa con los principales puntos de interés turísticos de Salamanca
Otros destinos “Huellas Teresa de Jesús”

Santa Teresa de Jesús dejó un gran legado espiritual, literario y patrimonial con su labor fundadora de la Orden de los Carmelitas Descalzos. Fue beatificada en 1614, canonizada en 1622 y proclamada doctora de la Iglesia Católica bajo el pontificado de Pablo VI, en el año 1970.
Con motivo de la conmemoración del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa, se crea “Huellas de Teresa de Jesús” para dar a conocer la obra y el legado de la santa. Una propuesta cultural que no tiene un orden o un tiempo establecido ya que cada visitante o peregrino puede realizar la visita a cada una de las ciudades elegidas por Santa Teresa de Jesús para dejar su Huella, en forma de fundaciones, en función de sus preferencias e intereses.
Son 17 las ciudades elegidas por Teresa de Jesús para su labor reformadora, que comenzó en 1567 y duró 20 años.
- Ávila (1562)
- Medina del Campo (1567)
- Malagón (1568)
- Valladolid (1568)
- Toledo (1569)
- Pastrana (1569)
- Salamanca (1570)
- Alba de Tormes (1571)
- Segovia (1574)
- Beas de Segura (1575)
- Sevilla (1575)
- Caravaca de la Cruz (1576)
- Villanueva de la Jara (1580)
- Palencia (1580)
- Soria (1581)
- Granada (1582)
- Burgos (1582)
Dónde alojarse en Salamanca – Planifica tu viaje

Elegir la zona adecuada es fundamental para aprovechar al máximo la visita. Si buscáis hoteles en el centro de Salamanca, la mejor opción es alojarse en los alrededores de la Plaza Mayor o la Calle Libreros, lo que os permitirá llegar a pie a todos los monumentos de la ruta teresiana.
Si viajáis en familia, existen numerosos apartamentos turísticos que combinan comodidad y cercanía a los principales museos y parques de la ciudad.
Sea cual sea vuestro presupuesto, Salamanca cuenta con una oferta hotelera que destaca por su hospitalidad y calidad. De todas formas, en los siguientes enlaces tenéis todo lo necesario para planificar vuestra escapada.
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