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Las 10 mejores rutas de senderismo para ir con un carrito de bebé

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10 mejores rutas de senderismo para ir con un carrito de bebé

Hacer una ruta de senderismo es un plan familiar genial: ejercicio físico y un entorno agradable y bonito que ofrece una buena oportunidad para poner en valor la naturaleza. Los pequeños disfrutan tanto como los adultos, pero para poder hacerlo tienen que ser rutas asequibles. Más aún si hay que recorrerlas con el carrito de bebé.

Si es tu caso, si adentrarte en alguna ruta supone irremediablemente ir empujando un carrito, será mejor que optes por sillas de paseo todoterreno con ruedas grandes como la Hauck Runner o similares. Como indican las webs especializadas, son adecuadas a partir de los 12 meses, mientras que las mochilas portabebés son adecuadas por debajo de esa edad.

Rutas de senderismo fáciles con carrito de niños

Las pendientes influyen, pues empujar un carro cuesta arriba o ir agarrándolo para que no se suelte cuesta abajo suponen un sobreesfuerzo. Pero, además de la pendiente media, habrá que buscar un camino que no resulte demasiado estrecho ni escarpado, sino que presente un suelo regular.

¿Qué opciones hay? Afortunadamente, muchas. Hay rutas que, lejos de ser muy exigentes, se configuran como un paseo agradable que las hace apetecibles para las familias. Veamos algunas de las rutas de senderismo con carrito recomendadas para hacer en Madrid y la Comunidad Valenciana:

1. Cascada del Purgatorio en Rascafría

Es una de las más transitadas de la zona, pues además de ser sencilla es bonita de principio a fin. Puede que un poco larga, pues son seis kilómetros de ida y los mismos de vuelta, por lo que hay que empezar temprano.

La mejor época para ir es la primavera, y simplemente tendrás que llegar hasta Rascafría para luego dirigirte a El Paular. Se puede aparcar en el parking Las Presillas, y desde el inicio encontrarás estampas preciosas: el Monasterio del Paular, el arroyo Aguilón, las piscinas naturales y la cascada. El último tramo tendréis que hacerlo andando porque es estrecho y el carrito no entra. Hay que ir con cuidado, pero llegados hasta ese punto no puedes volverte sin verla.

Si no llevas más tiempo o quieres pasar más de una jornada por la zona, otra opción es la conocida como Bosque Finlandés. No está señalizada, pero comienza en el conocido como Puente del Perdón y lleva entre 15 y 20 minutos recorrerlas. Las buenas gentes de los alrededores pueden indicarte, pues es un sitio muy conocido.

2. Vía Verde del Alberche

Esta ruta se encuentra entre la localidad de San Martín de Valdeiglesias y la presa de Picadas, al final. Es larga, pues el recorrido total es de 35 kilómetros ida y vuelta y se suele hacer en bicicleta. Pero se puede reducir a solo 12 kilómetros y sin desnivel.

A la facilidad también contribuyen caminos y anchos y asfaltados en algunos tramos. Al llegar a la carretera M-501, las familias optan por el paso subterráneo. Se añaden algunos kilómetros al paseo, pero ninguna dificultad.

Antes de empezar, eso sí, es mejor que preguntes a los lugareños y te informes bien, porque no hay señalización alguna. Con todo, es lo bastante bonita y cómoda como para intentarlo.

3. La Quinta de Los Molinos

Es un parque de Madrid, así que no hay que moverse mucho. Su principal atractivo son los cientos de almendros que, al florecer sobre finales de febrero, convierten al parque en una explosión de color.

No es una ruta de senderismo en sí misma, pero son 25 hectáreas que podéis recorrer tranquilamente y que tiene atractivos como el palacete, el estanque, un molino o la conocida como Casa del Reloj. Se puede llegar desde la línea 5 del Metro, y está abierto de lunes a domingo de 6:30 h a 22 h.

4. La Cascada de San Mamés

También es muy popular, pues se trata de las más significativa de la Comunidad de Madrid. Parte del pueblo del mismo nombre, San Mamés, y la mayor parte de ella discurrirá por un camino ancho de tierra. Eso sí, aunque el desnivel no es demasiado exigente, hay que tener en cuenta que iréis cuesta arriba la mayor parte del tiempo.

No es larga, son solo ocho kilómetros ida y vuelta que se pueden recorrer fácilmente. Pero para el colofón final, que es la cascada, no quedará otra que echarse el carro al hombro para recorrer los 500 metros que separan el camino del agua.

5. El Castañar de El Tiemblo

No está en la Comunidad de Madrid, sino en Ávila, pero no muy lejos. Hay que ser madrugadores, sí, pero merecerá la pena pasear por este espacio natural protegido. Es tan popular que, para evitar más impacto del necesario, hay habilitada una caseta de control. La entrada cuesta dos euros por persona y el parking seis, aunque este último se puede evitar aparcando en el pueblo (El Tiemblo) y yendo el bus municipal.

Es una ruta muy bonita con melojos y castaños, además de arbustos como los helechos. En otoño ofrece una paleta de colores espectacular, aunque se puede ir en cualquier época del año para evitar aglomeraciones. Puedes ir con un carro todoterreno y hacer los seis kilómetros de su recorrido circular sin complicaciones, pues apenas tiene desnivel.

6. Ruta de la Murta en Alzira

Es una ruta bien señalizada que discurre por el Valle del mismo nombre, y en el que la vegetación, las ruinas, una casona señorial o las balsas conforman los principales atractivos. Está catalogado como de baja dificultad, luego ideal para hacerla con niños. Y es que no es larga y se recorre por una pista forestal llana.

Se accede por la carretera que pasa por detrás del hospital de Alzira, siguiendo las indicaciones hacia el Carrer de la Travessa. El parking con merendero te indicará el inicio de la ruta, pero puedes leer el cartel informativo y, más adelante, consultar los paneles de la caseta de información.

Para volver puedes hacerlo por el mismo camino o por la Senda Botánica, lo que te permitirá variar el escenario completando una ruta circular. Comienza junto a la casona señorial.

7. Ruta de los Molinos de Alborache

Propone un tranquilo paseo junto al río Buñol que está lleno de atractivos: el Charco Azul, los molinos viejos, el bosque o las pequeñas cascadas, además de un área recreativa en la que descansar.

Es cortita, de menos de dos kilómetros (aunque hay que hacer ida y vuelta), y no tiene dificultad alguna. Se puede hacer desde el aparcamiento del Molino Galán o desde el antiguo camino de Chiva junto al puente, en Yesar. Además, y para aumentar la motivación de los niños, en algunas zonas se pueden dar un chapuzón.

8. Ruta del Faro de l’Albir

Nos encontramos en el Parque Natural de la Serra Gelada, y la propuesta es subir hasta el faro en un paseo tranquilo por un camino asfaltado, luego fácil de recorrer con una silla de bebé sin necesidad de que sea todoterreno.

La meta será el mismo faro, austero pero señorial, pero lo importante es disfrutar de las vistas de la bahía de Altea. Comenzarás en el punto de información de l’Albir y pasarás por un pequeño túnel. Irás dejando atrás miradores, aunque puedes asomarte subiendo sendas o escaleras. En total son cinco kilómetros que puedes hacer en un par de horas, dependiendo del ritmo que llevéis.

9. Parque Natural de la Albufera

Se pueden encontrar varias rutas, todas ellas bien señalizadas y, en su mayoría, aptas para carros. Aún así, es aconsejable que lleves una mochila portabebés para sortear bien las pasarelas de madera y sus baches.

Desde el parking de la Playa de la Devesa salen dos itinerarios: el histórico de la Gola de el Pujol y el Botánico. El primero es más cortito, mientras que para el segundo, además de ser más largo, se recomienda ir con mochila portabebés y no con carro.

Puedes dar un paseo en barco, por ejemplo, desde El Palmar, lo que te permitirá descubrir el entorno en unos 45 minutos. También podéis hacer la parada de rigor en algún restaurante de la zona, donde te servirán una paella exquisita.

10. Parque Natural de la Mata-Torrevieja

Tiene varias rutas, pero la amarilla se puede hacer a pie y permite obtener panorámicas de todo el parque, con sus ecosistemas propios de la zona húmeda. Un lugar ideal para avistar diferentes aves según la época del año, en una ruta que discurrirá por la pinada hasta el mirador.

Son solo algunos ejemplos de rutas de senderismo con carritos de bebé o mochila portabebés que puedes emprender en familia. Te animamos a realizar este tipo de turismo activo que sembrará en los pequeños la semilla de la curiosidad, el respeto por la naturaleza y las actividades físicas al aire libre. ¡Lo disfrutaréis seguro!

3 COMENTARIOS

  1. Os recomiendo en Alicante la ruta al faro del Albir, sencilla de hacer ya que es asfaltada, cuenta con fuentes y buena parte de ella tiene sombras.

    El faro del Albir esta en Sierra Helada, entre Altea y Benidorm y las vistas son fantásticas

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