10 CLAVES PARA EL ÉXITO EN UNA EXCURSIÓN CON NIÑOS (III)

Valle del Lago, Asturias

Valle del Lago, Asturias

En esta tercer y última entrada, os dejamos algunos consejos más, para conseguir que vuestros hijos se diviertan y aprecien las salidas al bosque, la montaña, el río, la playa…en definitiva al mundo de la naturaleza.

Valle del Pas, Cantabria

Valle del Pas, Cantabria

Con estas deliberaciones, lo que hemos pretendido es poder facilitar el primer contacto de los niños con el medio natural, para que sea un éxito y lo podamos repetir siempre que lo deseemos en familia.

Hemos dejado constancia de 10 pautas que creemos que son las más importes, pero no son las únicas, seguro que hay más. Todas válidas con un único objetivo: “Que la naturaleza sea una gran escuela al aire libre”.

Aquí tenéis las ultimas recomendaciones:

7. Brindarles la oportunidad de crecer.
Ruta de las Raíces, Salamanca

Ruta de las Raíces, Salamanca

Un niño nunca aprenderá a andar si nunca le soltamos de nuestra mano. La naturaleza no es un medio agreste y peligroso al que vamos a exponer a penalidades a nuestros pequeños. Hay que dejarles avanzar, equivocarse a veces, pensar en lo que hacen…, recapacitar, volver a intentarlo… Ese afán de sobreprotección que vemos a veces con los más pequeños, creemos que no debemos trasladarlo al medio natural (si vamos a ir así, mejor no vamos, una cosa es cuidar otra cosa es no dejar respirar libremente).

a. Ofrecerle pequeños retos acordes a su edad.

Según vayan creciendo, los niños nos pedirán cruzar solos el arroyo, trepar a la piedra, bajar solos la pendiente, identificar el ruido que oyen, explorar la cueva que ven… perfecto, así van aprendiendo. Nosotros cuidaremos de que este reto sea acorde a su capacidad (adaptándolo si no lo es) y proponiendo alguno nuevo según sean las capacidades de nuestros hijos. El aprendizaje basado en el éxito es la clave.

Piornal, Cáceres

Piornal, Cáceres

b. Valorar sus pequeños logros.

Esto vale para todo en la vida, y por supuesto en la naturaleza también. Si un día consigue caminar por si solo una pequeña ruta, reconoce un mineral, identifica una formación… le haremos consciente de su mejora y le haremos ver que disfrutará mucho si sigue así. Sus aparentes “fracasos” se pueden transformar en aspectos positivos si le hacemos fijarse en lo que hizo bien, un niño nunca considera un fracaso no llegar a un sitio, o no poder hacer algo, eso es problema nuestro y de cómo lo vivimos.

8. Pensar en todo momento desde el punto de vista del niño.

Los adultos tomamos como normales muchas cosas que no lo son tanto para un niño. Por ello debemos tener en cuenta su forma de ver las cosas, lo que pasa por su pequeña cabeza para entender cómo afrontar determinados momentos y enfrentarse a determinadas situaciones.

Piornal, Cáceres

Piornal, Cáceres

a. Condiciones adecuadas para él.

Tenemos que pensar en cómo se puede encontrar el niño a esta hora, con este terreno que para nosotros es escalonado para él puede ser impracticable, con este calor o este frío, y no dudar, si nosotros tenemos alguna dificultad, el niño lo va a estar pasando mal.

b. Ritmo adecuado.

El ritmo de un niño es distinto, necesita parar a menudo, quiere explorar al margen del sendero, quiere mojar los pies en el lago, necesita jugar siempre, necesita beber cada poco, necesita comer y descansar (eso no significa que vaya a estarse quieto en el descanso, descansar es parar de caminar). Necesita, en definitiva, otro ritmo, en el que marcarse objetivos como ya hemos comentado es algo relativo que debemos estar dispuestos a cambiar.

Ruta de las Raíces, Salamanca

Ruta de las Raíces, Salamanca

c. Entretenimiento: canciones, juegos…

Es lo más importante, los niños no se cansan, se aburren y si se aburren no encuentran sentido a la actividad. Este es nuestro reto: ofrecer la suficiente variedad de estímulos para que el niño sienta que es maravilloso salir al campo. No hay que complicarse mucho la vida… Puede ser contar una historia sobre lo que vamos a ver, una canción que repetimos todos, el veo-veo, pararse a jugar al escondite, recoger cinco tipos de hojas que estén por el suelo, lanzar una piedra y que salte en el río, trepar a una roca, saltar un arroyo… Esta es nuestra tarea principal, si la logramos el niño irá feliz.

d. Compañía: Para un niño es fundamental.

Si van con amigos, todo es más fácil; si hay otros niños, todo parece posible…Por ello os recomendamos salir con papás con niños de la misma edad o similar y que les guste el campo para ir juntos (ya os avisamos que no es tarea fácil).

Ruta Robledas Matapiojos, León

Ruta Robledas Matapiojos, León

Cuando se viaja con otras familias hay que evitar competir por todo… Yo voy más rápido, yo salto más, yo trepo más alto…. Como todo en la vida, juzgar hasta que punto es juego y cuando empieza a ser algo molesto, intentar reemplazarlo por otra actividad.

Si no hay compañía de otros niños, los adultos tendrán que de vez en cuando hacer de niños que hagan posible ese juego, esa complicidad, esa aventura para ellos.

e. Paradas frecuentes.

Ya lo hemos comentado, lo mejor es decirle al niño: avísanos cuando necesites parar a descansar o encuentres algo que crees que merezca la pena ver. Tal vez paréis cada cincuenta metros al principio, pero luego habrá ratos que caminen sin interrupciones y luego vuelvan a parar… es su ritmo.

9. Tener claro cuál es tu objetivo: educar a tus hijos.

a. No competir.

Hayedo de la Pedrosa, Segovia

Hayedo de la Pedrosa, Segovia

A veces oímos a padres alardear de que sus hijos han subido a la cumbre de… Pues peor para ellos, pobrecitos, cada momento tiene su edad, y ya crecerán y si deciden que les gusta ya buscarán sus aficiones en el medio natural. ¿Qué más da si tu hijo camina menos que el de otros? ¿qué más da si tú te tienes que dar la vuelta y no llegas a no sé qué sitio y en teoría un niño de esa edad “debería” llegar? Lo importante es que todos disfrutéis, sin presiones añadidas y sin ese afán de medirnos con todo lo que nos rodea.

b. Dar valor a lo conseguido si cambiamos el objetivo.

El niño nunca debe volver a casa con la sensación de que no ha conseguido la meta propuesta, por lo que, si cambiamos de objetivo en una excursión, se lo debemos explicar (y nunca poner como motivo para el cambio el cansancio del niño o que no puede llegar) y convencerle de que el nuevo lugar o descubrimiento merece mucho la pena y es mucho mejor de lo inicialmente planeado.

c. Dejar tiempo para aprender.

Navarredonda de Gredos, Ávila

Navarredonda de Gredos, Ávila

Los niños necesitan su propio tiempo para aprender e interiorizar las cosas. Puede parecer, que no acaba de entender, que hay que respetar la naturaleza y no arrancar flores. Puede parecer, que, aunque te vea actuar de un modo respetuoso con todos, no le va calando… Con el tiempo te sorprenden con lo que recuerdan de las experiencias, lo que pasa es que a veces queremos resultados inmediatos y si no es así, nos parece estar fracasando o perdiendo el tiempo. Hay que sembrar, el tiempo, el sol de la naturaleza y la lluvia de nuestro ejemplo harán que brote esa semilla.
10. Actuar con prudencia.

Aunque el medio natural no es ese medio adverso, en el que con suerte solo saldremos magullados y constipados, también es cierto que debemos tomar algunas precauciones para evitar meternos en problemas.

a. No ser ambiciosos. Actividad por debajo de nuestras capacidades.

Navarredonda de Gredos, Ávila

Navarredonda de Gredos, Ávila

Debemos escoger aquellas actividades que estén por debajo de la capacidad del que menos preparado esté del grupo. Nunca debemos embarcarnos en aventuras que exijan algo de compromiso físico a los padres, si para nosotros es exigente para los niños no tiene cabida. No nos olvidemos que nosotros no estamos para hacer la actividad, sino para que nuestros hijos la disfruten y nosotros con ellos.

b. Dejar avisado donde vamos.

Igual que hacemos cuando salimos a la montaña como adultos, debemos hacer lo mismo cuando salgamos con niños, por muy sencillas que sean las rutas o seguros los caminos, es una costumbre a conservar. Se deja a un familiar o amigo de confianza un mensaje con la ruta a seguir y horario aproximado de vuelta y por supuesto al volver se avisa a la misma persona de que ya hemos llegado.

c. Hacer conscientes de los peligros del medio al niño.

Ruta de los Secretos de Tonda, Salamanca

Ruta de los Secretos de Tonda, Salamanca

Sin llegar a ser tan alarmistas que creemos miedos, es bueno desde nuestro punto de vista, ir comentando con el niño qué es un alud, dónde y cómo se producen, porqué un río con corriente rápida es peligroso, cómo moverse por algunas zonas en concreto, qué hacer si hay tormenta, cómo protegerse del frio o del sol, porqué hay que beber a menudo… Todo dentro de un ambiente de diversión, pero dejando claro que no hacer algunas cosas así podría ocasionar problemas serios.

 

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