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Qué ver en Madeira en 7 días, la isla de la eterna primavera

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Qué ver en Madeira - Pico Arieiro
Qué ver en Madeira – Pico Arieiro

Madeira es uno de los archipiélagos con mayor encanto de Portugal. Esta isla volcánica disfruta de una primavera eterna, rebosante de colores exóticos, y es bañada, la mayor parte del año, por la calidez del sol del Atlántico.

Es el destino ideal para hacer una escapada familiar y disfrutar de impresionantes acantilados, acogedores pueblos marineros, viñedos, valles frondosos, naturaleza exuberante y serpenteantes levadas. A los que hay que añadir, una vibrante gastronomía y una agradable vida local.

En la siguiente entrada os dejamos algunas ideas sobre que ver y hacer en Madeira 7 días en familia.

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Cuando ir a Madeira

Vivero de truchas arcoiris de Ribeiro Frio
Vivero de truchas arcoiris de Ribeiro Frio

Cualquier estación del año es ideal para visitar Madeira. Aunque la mejor época es de abril a octubre. Teniendo en cuenta que, en mayo, es cuando hay una explosión primaveral, y es cuando florecen las flores.

Los periodos estivales, de julio y agosto, también son ideales, pero tienen como contraprestación, que los precios son más elevados y aumenta la presión de turística en la isla.

No hay que despreciar la opción de visitar Madeira en invierno, sobre todo, en épocas como Carnaval, en la que la isla está en su momento natural más salvaje, por las abundantes lluvias, que alimentan cascadas y levadas.

Cómo llegar a Madeira

Aeropuerto de Madeira en Funchal
Aeropuerto de Madeira en Funchal

Se puede llegar a Madeira en avión o en barco. Son numerosos los cruceros que fondean 1 o 2 días en Funchal para ver la isla. Pero, la mayoría de la gente llega en avión.

Desde España hay destinos hacia Madeira desde Madrid, Barcelona o Sevilla. Pero si vuestra residencia está ubicada en la zona este del territorio nacional, también podéis mirar los vuelos desde Oporto o desde Lisboa, que son directos, y normalmente más baratos. En este enlace encontraréis todas las ofertas de vuelos a Madeira al mejor precio.

Cómo moverse en Madeira

Teleférico das Fajãs do Cabo Girão
Teleférico das Fajãs do Cabo Girão

Cómo son las carreteras de Madeira

Las carreteras en Madeira tienen dos caras. Por un lado, está la vía rápida que une Machico con Ribeira Brava y el aeropuerto de Funchal, en el que la conducción es relajada y sencilla. Y, por otro lado, están las vías fuera de la autovía, en la que las carreteras son estrechas y empinadas, y en muchas ocasiones sinuosas, en las que hay que tener cierta destreza al volante.

A esto se suma el hecho, de que, en épocas de abundantes lluvias y fuertes vientos, se pueden encontrar cascadas que vierten sus aguas sobre la vía o desprendimientos de piedras. Pero que esto no os desanime. Conducir por la isla es también un placer, ya que las panorámicas de acantilados, bosques y pueblos de casitas blancas que se deslizan hacia el Atlántico son una auténtica maravilla.

Alquilar un coche en Madeira

Nosotros creemos que alquilar un vehículo en Madeira es totalmente imprescindible, porque facilita mucho las cosas y permite acceder a sitios donde el transporte público no llega. En este enlace, encontraréis las mejores compañías para el alquiler de coches en Madeira.

Desplazar en autobús

Si, aun así, preferías no alquilar coche, existe la opción de desplazarse en autobús. La mayoría de las líneas parten y terminan en Funchal y tienen servicios que llegan hasta el inicio de las principales levadas, pueblos y playas de Madeira.

Podéis ver los horarios y tarifas en www.sam.pt y www.eacl.pt, que realiza los trayectos de la zona este, y en, www.rodeste.com.pt que lleva a cabo los desplazamientos por el oeste de la isla.

Taxis

La isla cuenta con una importante red de taxis que facilitan y mucho los traslados. Son fáciles de identificar, ya que son de color amarillo. En Funchal los precios del taxímetro están regulados, pero para desplazamientos fuera de la capital, es recomendable acordar el precio antes de realizar el viaje.

También es habitual contratar a una empresa de taxis para los desplazamientos de todo el día por la isla. Pero como ya hemos indicado, es mejor, fijar previamente el precio de la excusión que vayáis a realizar.

Excursiones organizadas y guiadas

Es quizás la mejor opción, si no se dispone de vehículo. El precio está cerrado, y la excursión organizada, te garantiza que vas a visitar los lugares más relevantes de la isla y sin sorpresas de última hora.

Hay visitas guiadas de todo tipo, como ver Madeira al completo en 2 días, tours panorámicos o excusiones privadas en 4*4.

Dónde alojarse en Madeira

Prai do Garajau en Caniço
Prai do Garajau en Caniço

La mayoría de los turistas se hospedan en Funchal. La capital del archipiélago tiene todos los servicios necesarios para una estancia agradable: hoteles, restaurantes, tiendas, hospitales…

Pero no hay que descartar alojarse en otras zonas de la isla, como Ribeira Brava, que está en el centro. Incluso, elegir dos alojamientos, uno en el este y otro en el oeste, para evitar los traslados largos. Aunque, lo cierto es, que, desde Funchal, como mucho se tarda 1:30 h en llegar al punto más recóndito de la isla.

De todas formas, os dejamos según nuestro criterio los mejores lugares para alojarse en Madeira, según las circunstancias personales de cada uno:

Seguridad y seguros de viaje

Madeira es una isla bastante segura, no hemos visto ningún tipo de peligro reseñable. Aun así, no hay que bajar la guardia y proceder con sentido común.

Por este motivo, nosotros siempre recomendamos tener cubierta cualquier incidencia médica. En Portugal se puede utilizar la Tarjeta Sanitaria Internacional (TSE). Pero, para viajar más seguro, y suplir cualquier contingencia de enfermedad, pérdida de equipajes, retraso de vuelos, cancelaciones…, lo mejor es tener un seguro de viaje. Nosotros siempre viajamos con el seguro familiar de IATI, y estamos encantados. Además, si lo contratas desde nuestra web, tienes un 5% de descuento.

Otros datos a tener en cuenta

  • La moneda oficial de Madeira es el Euro. En todas partes hay cajeros y se puede abonar con tarjeta en supermercados, hoteles, restaurantes…, solo en establecimientos pequeños podemos encontrarnos con que prefieran que se le abone el importe en efectivo.
  • Los enchufes con de tipo F (230 V/50 Hz), es decir, como en España.
  • Hay gasolineras en cualquier parte de la isla. Lo único, tened en cuenta que, la gasolina es un 10 o 15% más cara que en España.

Qué ver en Madeira en 7 días

Teleférico Funchal - Monte
Teleférico Funchal – Monte

Antes de ponernos a planificar un viaje a Madeira hay que saber que esta isla no es un destino de sol y playa. Las playas tienen poca arena, y sí mucho canto rodado de color negro, que, si bien le dan cierto encanto, no son para estar tomando el sol durante horas.

Hay que viajar a la isla con la idea de explorarla en profundidad, porque Madeira son acantilados de vértigo, miradores espectaculares, pueblos con encanto, rutas de senderismo preciosas, bosques misteriosos, cumbres montañosas con mares de nubes, carreteras sinuosas, y paisajes de una belleza abrumadora.

A continuación, os dejamos los lugares que no os podéis perder, ni dejar de ver, durante vuestro viaje a Madeira.

1. Funchal, la capital del archipiélago

Rúa de Santa María
Rúa de Santa María

Hablar de Funchal, es hablar de una ciudad con una gran tradición marinera, que prosperó gracias al comercio del azúcar y el vino.

Por este motivo, uno de los lugares más visitados de Funchal, es el antiguo barrio de comerciantes y pescadores de la zona Velha. Un espacio lleno de restaurantes, bares, tiendas y obras de arte urbano que se arremolinan en torno a la rúa de Santa María.

Por esta calle estrecha y adoquinada pasan miles de turistas cada año para dejarse sorprender por la gastronomía maderense y una buena poncha. Bebida típica de Madeira hecha con miel, aguardiente de caña de azúcar y zumo de limón.

Aunque esta calle rebosa vida siempre, os recomendamos recorrerla por la noche, cuando el ambiente bulle en su máximo esplendor.

Además, no debemos abandonar la zona Vieja, sin visitar el Mercado dos Lavradores en el que el colorido y la fragancia de las flores, frutas y pescados del Atlántico cautiva a propios y extraños.

Así como, la Catedral de Funchal, que tiene una ornamentación preciosa con azulejos portugueses, techos decorados en madera, y una estructura de estilo gótico. —Entrada gratuita—.

A tan solo 2 km del centro de Funchal tenemos, el Jardín Botánico de Madeira. En el que una exuberante vegetación de plantas exóticas fascina a todo aquel que lo visita. —Entrada general: 8 €, niños entre 6 y 12 años: 2.5 € y menores de 6 años entran gratis—.

Para llegar al jardín Botánico también se puede coger un teleférico desde la zona Vieja de Funchal y disfrutar de unas impresionantes vistas, aunque está menos frecuentado que el que sube directamente a Monte. — Aquí podéis ver los precios y tarifas del teleférico del Jardín Botánico —.

Quizás la mejor manera de conocer esta parte de la isla, sea haciendo un Free Tour por Funchal, y así, tomar un primer contacto de la ciudad, que luego, podemos profundizar nosotros solos. Ya veréis que Funchal tiene mucho rincones agradables y curiosos que hay que descubrir con calma.

2. Monte y los carros de cestos

Igreja da Nossa Senhora en Monte, Madeira
Igreja da Nossa Senhora
Carreiros de Monte
Carreiros de Monte

Monte es el barrio más famoso de Funchal. Ubicado a 500 m de altura sobre la ciudad, fue, en su día, el lugar elegido por las familias pudientes para fijar sus residencias de verano y huir del calor de la capital. De ahí, la presencia de numerosas villas aristocráticas y amplios jardines que le dan un encanto especial a esta zona.

Subir en el teleférico de Funchal que se coge en la Zona Velha es parte de la atracción del lugar, ya que ofrece unas panorámicas preciosas de la ciudad de Funchal con sus tejados de colores anaranjados que contrastan con el azul del Atlántico. —Página web del teleférico de Funchal para ver tarifas y horarios—.

El teleférico nos deja en Babosas, donde es visita imprescindible la Igreja da Nossa Senhora que cobija a la Virgen de Nuestra Señora y la tumba del último emperador austro-húngaro, Carlos I. Aunque, lo que más llama la atención del templo, son los 70 escalones de piedra que dan acceso a la iglesia. —Entrada gratuita—.

Muy cerca de esta iglesia están los Carreiros do Monte. Son unos carros de cestos de mimbre y madera que son conducidos por los carreiros por las calles de Monte hasta Livramento. Una experiencia única y estimulante que inspiró al mismo Ernest Hemingway.

Si queréis ser conducidos por las calles de Madeira por estos conductores con sombreros de paja, vestidos de blanco y suelas de goma para frenar en las curvas, podéis hacerlo. El coste de una cesta para dos personas es de 30 €.

En esta zona de Funchal, también están los Jardines Tropicales Monte Palace, que a finales del siglo XVIII pertenecieron a la residencia del cónsul británico y que en la actualidad se pueden visitar. —Tarifa y horarios en este enlace—.

3. Playa Formosa

Praia Formosa en Funchal
Praia Formosa

Ubicada a unos 10 minutos en coche desde la ciudad de Funchal, Praia Formosa es uno de los arenales más demandados de la isla. Tiene una longitud de 2 km en el que se alternan zonas de arena negra con guijarros, predominando estos últimos.

En el lado oeste de la playa, está el túnel peatonal das Poças do Gomes desde el que se escucha el atronador sonido del océano al golpear con las rocas, y al que, incluso, nos podemos asomar por las oquedades de la pasarela. Además, al final del mismo, están las piscinas naturales de Doca do Cavacas.

Sin olvidar que por aquí pasa el sendero costero que une Cámara de Lobos con Funchal, y que si lo recorremos, nos deleita con unas panorámicas preciosas del litoral costero del sur de Madeira.

4. Levada das 25 Fontes y Levada do Risco

Lagoa das 25 Fontes
Lagoa das 25 Fontes

La Levada de las 25 Fuentes es una de las rutas de senderismo más conocidas y frecuentadas de Madeira. Pero que esta popularidad no os lleva a engaño, la ruta no es un paseo.

Con una longitud de unos 9 km entre ida y vuelta. La exuberancia de la vegetación de la Ribera de Janela, compensa el esfuerzo que hay que hacer para acercarse hasta las imponentes cascadas que se forman, tanto, al final del recorrido de las 25 Fontes, como la que hay al final de la levada del Risco, que comparten la mayor parte del trazado.

Y si esto os sabe a poco, también es posible acercarse hasta la Lagoa das 25 Fontes. Una laguna que alimenta el salto de agua de las 25 Fuentes con las aguas recogidas de Paúl da Serra, en la que se respira naturaleza en estado puro.

5. Pueblo costero de Ponta do Sol

Ponta do Sol en Madeira
Ponta do Sol

Ponta do Sol es un pequeño pueblo costero, ubicado en el suroeste de la isla, y bañado por las cristalinas aguas del océano Atlántico.

Es el lugar ideal para ver las puestas de sol o darse un chapuzón en la playa. Aunque, os recordamos que las playas de Madeira no son arenales al uso, sino pequeñas ensenadas de cantos negros rodados.

Una de las mejores cosas que se pueden hacer en esta pequeña villa costera es dar un paseo por el muelle que se adentra en el mar, aprovechando un saliente orográfico, y desde el que se ve a lo lejos la cascada de Mito, precipitándose al mar.

6. Ruta de Pico Arieiro a Pico Ruivo

Senderismo de Pico Arieiro a Pico Ruivo
Senderismo de Pico Arieiro a Pico Ruivo

Preciosa ruta de senderismo que atraviesa el Macizo Central de Madeira, pero que tiene una dificultad alta. El sendero recorre durante 12.2 km, entre ida y vuelta, algunos de los parajes más bonitos de la isla con cumbres montañosas a cuyos pies se forman mares de nubes, ofreciendo un espectáculo de película.

Pero si no os atrevéis a hacer esta senda que tiene un desnivel de 1.000 m, y une la tercera cumbre más alta de Madeira, el Pico Arieiro (1.818 m), con el Pico Ruivo (1.862 m), el de mayor altura de Madeira y el tercero de Portugal, al menos, acercaros hasta el Mirador do Ninho da Manta. Esta atalaya está a 800 m del aparcamiento del Pico do Arieiro, y ya deja entrever la belleza del entorno natural en el que nos encontramos.

7. Mirador Cristo Rey de Garajau

Estatua del Cristo Rey de Garajau
Estatua del Cristo Rey de Garajau

La estatua del Cristo Rey de Garajau, se encuentra ubicada en el Puntal de Garajau, en el municipio de Santa Cruz. Merece la pena acercarse hasta esta imponente escultura de Jesucristo que mira al mar, porque las vistas del litoral son amplias y fascinantes, sobre todo si descendemos por unas escaleras que nos llevan hasta el punto más alejado del puntal orográfico.

Además, desde este enclave, el teleférico de Garajau desciende hasta la playa de piedra de Garajau, donde hay un agradable restaurante con alquiler de hamacas.

8. Mirador Ponta da Oliveira

Ponta da Oliveira en Madeira
Ponta da Oliveira

Ubicado en Caniço, tiene una ubicación privilegiada, a pesar de estar rodeado de urbanizaciones. Las vistas hacia el Atlántico y las Islas Desertas son espléndidas.

9. Ponta do São Lourenço

Ponta do São Lourenço
Ponta do São Lourenço

Para disfrutar del paraje de Ponta do São Lourenço,lo mejor es hacer una ruta de senderismo sencilla por la Vereda de la Punta de San Lorenzo que tiene unas vistas panorámicas abrumadoras.

Debido al fuerte viento que sopla siempre en el cabo, la vegetación es escasa, lo que permite apreciar con mayor magnitud el origen volcánico de la isla. Lo que apreciamos, en toda su magnitud, desde el mirador de Punta do Furado, al que llegaremos tras recorrer 3 km desde el aparcamiento. Pero, el esfuerzo merece la pena porque las vistas van a ser amplias y sorprendentes, durante todo el recorrido.

Además, una vez en la atalaya, podremos ver con mayor claridad la isla de Cevada y la isla de Farol, en la que está el faro del Cabo de San Lorenzo.

La entrada a este paraje natural tiene una tarifa general de 1 €, que debe ser abonada con el móvil, salvo para los menores de 12 años.

10. Miradouro da Ponta do Rosto

Miradouro da Ponta do Rosto
Ponta do Rosto

Este precioso mirador se ubica en la localidad costera de Caniçal, a la entrada del Cabo de San Lorenzo. Es una atalaya espectacular que no debemos perdernos si viajamos a Madeira, debido a que ofrece unas vistas espectaculares de los acantilados escarpados y del litoral costero, bañado por el océano Atlántico. 

11. Museo de la Ballena

Museo de la Ballena en Madeira
Sala del Museo de la Ballena

Al igual que el Miradouro da Ponta do Rosto, el Museo de la Ballena se encuentra en Caniçal. Es un amplio espacio de conocimiento en el que se puede profundizar en la importancia que tuvo la caza de ballenas para el desarrollo y la historia del archipiélago de Madeira.

Podéis ver los horarios y tarifas en este enlace.

12. Mirador del Pico do Facho

Mirador del Pico do Facho
Pico do Facho

Ubicado en el valle de Machico, es una atalaya perfecta para apreciar la amplia bahía de la localidad de Machico, el sistema montañoso del macizo central de Madeira y la imponente Punta de San Lorenzo.

13. Playa de Machico

Arenal de arena dorada de Machico en Madeira
Arenal de arena dorada de Machico

El arenal de Machico es de las pocas playas que hay en Madeira de arena dorada. Por tanto, es el lugar ideal para tomar el sol y darse un baño.

La playa está protegida del oleaje por un espigón que cobija un pequeño puerto deportivo, por el que se puede dar un agradable paseo.

14. Levada do Caldeirão Verde y Caldeirão do Inferno

Cascada de Caldeirão Verde
Cascada de Caldeirão Verde

Ambas levadas comienzan en el refugio del Parque Forestal das Queimadas. Un enclave que resalta por sus exuberantes bosques de laurisilva.

Durante un recorrido de unos 9 km entre ida y vuelta, por una levada sin grandes dificultades técnicas, llegaremos hasta la preciosa cascada de Caldeirão Verde. El salto de agua se precipita hacia una alberca cuyas aguas se tornan en tonalidades turquesas y que dan lugar al nombre del enclave.

Si deseamos ampliar la ruta de 2 km de Caldeirão Verde está Caldeirão do Inferno, otro salto de agua de gran belleza.

15. Casas típicas de Santana

Construcciones de Santana
Construcciones de Santana

Convertidas en símbolo e icono de Madeira. Las casas de Santana son uno de los lugares imprescindibles que hay que ver en Madeira.

Estas construcciones representan un patrimonio histórico y etnológico único, ya que, reflejan el pasado de la isla. Construidas con madera, material abundante en Madeira, y techumbre de paja, eran utilizadas para guardar productos agrícolas en la zona del altillo, y de vivienda con dos estancias, dormitorio y cocina, en la planta baja.

Edificaciones sencillas que, sin embargo, eran pintadas de vivos colores con tonalidades blancas, azules y rojas.

16. Teleférico da Rocha do Navio

Rocha do Navio
Rocha do Navio

Aunque el teleférico únicamente está en funcionamiento para los agricultores de la zona, para qué pueden, acceder a sus plantaciones de plátanos y viñedos, las vistas merecen la pena.

Desde este saliente del mar, se aprecia la isla da Viúva, la Fajã da Rocha do Navio, así como la biodiversidad de la Reserva Natural de Rocha de Navio que abarca desde Ponta do Clérigo a Ponta de São Jorge.

17. Mirador de Guindaste

Atalaya de Guindaste
Atalaya de Guindaste

En el municipio de Santana encontramos el precioso mirador de Guindaste. Es una de las atalayas más bonitas de la isla y en la que merece la pena gastar unos minutos en contemplar el amplio paisaje que se ve desde la misma.

Las panorámicas abarcan desde la Punta de San Lorenzo hasta la Punta do Clérigo, ofreciendo una extensa vista del litoral costero de Madeira.

18. Playa de Alagoa en Porto da Cruz

Playa de Alagoa en Porto da Cruz
Playa de Alagoa en Porto da Cruz

Es uno de los mejores arenales de la isla, ya que cuenta con arena negra, sombrillas, tumbonas, restaurantes, zona infantil … Y todo lo necesario para disfrutar de un día en la playa.

Además, hay un agradable paseo marítimo desde el que se puede contemplar con tranquilidad el oleaje azulado del océano, en contraste con el verde de las laderas de las montañas, salpicadas de casa pintadas de color blanco.

19. Levada do Rei

Levada do Rei en Madeira
Levada do Rei

Este precioso paseo comienza en São Jorge, en Quebradas, y transcurre pon un paisaje de frondosa vegetación, entre los que destacan al comienzo de la ruta algunos árboles de laurisilvas centenarios.

Con una duración de 5.5 km, entre ida y vuelta, y algo más de 550 m de desnivel, no es una ruta sencilla, pero tampoco tiene una gran dificultad técnica. Por tanto, es una de las levadas más familiares que vamos a encontrar en Madeira, aunque eso sí, advertiros que tiene pasos estrechos y con caídas desde gran altura, que están protegidas por una valla sencilla. Por tanto, es algo a tener en cuenta si se va con niños de corta edad o si se tiene vértigo.

Salvo este inconveniente, decir que el sendero es precioso y finaliza en un paraje de ensueño, Ribeiro Bonito, en el que hay una pequeña cascada que viene a engrandecer la hermosura del enclave.

20. Mirador de Beira da Quinta

Beira da Quinta
Beira da Quinta

Situado entre las parroquias de São Jorge y Arco de São Jorge, en el municipio de Santana, el mirador de Beira da Quinta, es una atalaya perfecta para contemplar la belleza de la costa norte de Madeira.

21. Mirador São Cristovão

São Cristovão
São Cristovão

El Miradouro de São Cristovão, en São Vicente, tiene una situación privilegiada con vistas a las islas Vermelho y Preto, así como hacia los abruptos acantilados del norte de la isla. Para nosotros es uno de los miradores más bonitos de Madeira.

Es el lugar ideal para ver una puesta de sol o tomar algo en la terraza del restaurante que hay en el mirador con vistas al océano Atlántico.

22. Cuevas de São Vicente

Cuevas de São Vicente
Licencia: Creative Commons – Cuevas de São Vicente

Las Cuevas de São Vicente son una visita imprescindible, sobre todo, si se viaja con niños a la isla de Madeira. Con un recorrido de 700 m por galerías y recovecos subterráneos, la visita guiada se convierte en toda una experiencia por el interior de las entrañas de la tierra.

A lo que se suma, el centro de Vulcanismo, que aúna ciencia, cultura y oci, para que los más pequeños y también para que los mayores, profundicemos y conozcamos más detalles del fascinante mundo de los volcanes.

Cuando nosotros visitamos la isla, este centro estaba cerrado, por tanto, no pudimos verlo. Pero todo el mundo coincide en indicar que merece la pena dejarse perder por sus laberintos subterráneos.

Podéis ver los horarios y tarifas en este enlace.

23. Mirador de Cabo Girão

Mirador Cabo Girão en Madeira
Cabo Girão

El cabo Girão es el mirador con mayor altitud sobre el mar de Europa. Lo que ya de por sí, es un aliciente para ir a verlo, pero es que, además, se ha construido una plataforma de cristal, que no es apta para gente con vértigo. ¿Por qué decimos esto? Porque, desde el mirador suspendido de cristal se aprecia el litoral del sur de la isla con Funchal y Cámara de Lobos como principales protagonistas.

El acceso a la plataforma de cristal del Cabo de Girão tiene un coste de 2 €, salvo los menores de 13 años que entran gratis.

Además, tened en cuenta que a unos 4 km se encuentra el teleférico das Fajãs do Cabo Girão que nos desciende si lo deseamos hasta la playa de piedras negras de Praia de Cabo Girão.

24. Pueblo de Câmara de Lobos

Câmara de Lobos
Câmara de Lobos

El pueblo pesquero de Câmara de Lobos, es uno de los enclaves que hay que ver en Madeira. Es una villa preciosa construida en torno al puerto natural, en la que destacan las xavelas —barcas pequeñas de vivos colores—, las casas níveas, las verdes colinas y el color azul lapislázuli del océano.

Como curiosidad, indicar, que el nombre se debe a que cuando se establecieron los primeros pobladores en esta parte del archipiélago, en su bahía, habitaban miles de leones marinos. Por desgracia, a día de hoy, esto ya no es así.

Aun así, no hay que perder la oportunidad de dejarse perder por las calles empedradas de su centro histórico y por el paseo marítimo hasta llegar al faro. De esta forma, nos empaparemos del ambiente relajado de la ciudad. Y, ya de paso, podremos aprovechar para degustar ricos pescados, bañados con una buena poncha, en los números restaurantes que hay en el puerto.

25. Mirador Eira do Serrado

Atalaya Eira do Serrado
Atalaya Eira do Serrado

Precioso mirador, ubicado en la zona de montañosa del interior de Câmara de Lobos, que mira hacia el Curral das Freiras. Desde la atalaya las vistas son espléndidas tanto hacia el valle de Curral das Freiras como hacia el sistema central de Madeira, con sus características montañas y sus laderas cubiertas de abundante vegetación. Esta maravilla de la naturaleza crea un agradable contraste de colores, haciendo las delicias de los amantes de los paisajes naturales abiertos y de los aficionados a la fotografía.

Para llegar hasta el mirador hay que caminar unos 400 m desde el aparcamiento gratuito del hotel Eira do Serrado.

26. Pueblo de Corral das Freiras (Corral de las Monjas)

Corral das Freiras
Corral das Freiras

Merece la pena dar un paseo por el pueblecito de Corral das Freiras, conocido por sus productos artesanales y su gastronomía basada en la materia prima de la castaña. El plato estrella es la sopa de Castanha, pero también son típicos el pudim de castanha, el bolo de castanha o los licores de castaña.

Sin olvidar que este es el punto de partida de varias lavadas, como la levada de Curral, Castelejo, dos Piornais, Burral o Velha.

27. Vereda dos Balcões

Vereda dos Balcões
Vereda dos Balcões

La Vereda dos Balcões es una caminata sencilla, sin apenas desnivel, que parte de la localidad de Riberiro Frio, y tras recorrer unos 750 m por un bosque de laurisilvas, alcanza un mirador.

La atalaya está ubicada estratégicamente para poder mirar hacia el macizo central y apreciar los picos Arieiro, Ruivo y das Torres con sus vastos y dilatados paisajes.

Finalizada la excursión, podemos asomarnos al viviero de truchas arcoiris que hay en el pueblo y que cuenta con mesas y sillas paa hacer un merecido descanso.

28. Playa de Calheta

Arenal de Calheta en Madeira
Arenal de Calheta

Praia Calheta es de los pocos arenales de arena dorada que hay en la isla. Situada junto al puerto deportivo, se ha aprovechado el rompeolas para dotar a este espacio de arena en la que poder disfrutar de un agradable día de sol.

29. Cascada de la garganta Funda

Cascada de la garganta Funda
Cascada de la garganta Funda

Se trata de un salto de agua que se desliza a unos 140 m de altura desde una ladera escarpada que deja entrever los abruptos acantilados, que más adelante, son azotados por el océano Atlántico.

Para llegar hasta este paraje natural es necesario desplazarse hasta Ponta do Pargo, en el municipio de Calheta, y realizar a pie un paseo de unos 600 m, antes de llegar al mirador natural hacia garganta Funda.

30. Teleférico de Achadas da Cruz

Achadas da Cruz
Achadas da Cruz

El teleférico es un mirador excepcional hacia el litoral escarpado de la isla de Madeira y hacia la localidad de Porto Moniz. Aunque no vayamos a subir en el teleférico, es buena idea acercarse hasta las instalaciones del mismo, porque se tienen unas buenas vistas de Calhau das Achadas y de la Fajã de Quebrada Nova.

Tened en cuenta que, este teleférico es de los más bonitos de la isla, nosotros diríamos que es el mejor. No solo por las vistas, sino por la pendiente pronunciada que salvan la cabinas. Disfrutar de esta experiencia tiene un coste de 5 €, a partir de los 3 años.

31. Pueblo Porto Moniz

Piscinas naturales de Porto Moriz
Piscinas naturales de Porto Moriz

Porto Moniz es una parada obligatoria para ver en Madeira. Este precioso pueblo pesquero, ubicado junto al Atlántico, se desliza colina abajo con pequeñas casas de color blanco que contrastan con los bosques de laurisilva y la vegetación que rodea a la villa.

Pasear por el paseo marítimo, parándose en el Mirador de Santa, contemplando la isla Mole desde el fuerte de Sao Joao Baptista, del siglo XVIII, o entrando en el acuario, ya son alicientes más que suficientes para visitar Porto Moniz.

Pero es que a todo esto se suman, las famosas piscinas naturales de origen volcánico que hay en esta localidad. Se trata de oquedades erosionadas en las rocas volcánicas que se utilizan para el baño, y cuya agua, se renueva con las olas del océano. Una actividad, sin duda, diferente y gratificante para toda la familia.

32. Pináculos de Ribeira da Janela

Ribeira da Janela
Ribeira da Janela

Estas impresionantes formaciones rocosas se ubican en el municipio de Ribeira de Janela y solo hay que acercarse hasta el mirador Ihéus da Ribeira da Janela para contemplarlas en todo su esplendor. Incluso se puede descender hasta la playa de guijarros y deleitarse con el ocaso del sol, escondiéndose entre las islas Grande y Janela.

Este arenal es frecuentado por surfistas, tanto por su belleza, como por la bravura de las olas al romper contra los acantilados del norte de Madeira.  Así somo, por instagramers deseosos de una buena instantánea.

33. Mirador Ribeira da Janela

Columpio del Mirador Ribeira da Janela
Columpio del Mirador Ribeira da Janela

Para ver con mayor perspectiva los escarpes del litoral marino, así como, de los islotes Grande y Janela, podemos subir hasta el mirador de Ribeira da Janela. Desde aquí, se aprecian con total claridad los contrastes de colores que tanto llaman la atención de Madeira, como son el azul del Atlántico y el verde de las laderas montañosas.

Además, hay un columpio gigante que hace las delicias de pequeños y mayores 😉.

34. Lagoa y bosque do Fanal

Bosque do Fanal en Madeira
Bosque do Fanal

El Parque Forestal de Fanal se sitúa entre las sierras de Seixal y Ribeira da Janela. Es un amplio espacio natural con una laguna invernal nacida de un antiguo cráter y numerosos árboles centenarios de tilos.

Es un enclave natural que invita a pasear por su arboleda con calma y disfrutando de cada rincón que desprende un aire de autenticidad y naturaleza en estado puro.

35. Mirador Véu da Noiva (Velo de la Novia)

Cascada y mirador Véu da Noiva
Cascada y mirador Véu da Noiva

El mirador se encuentra en la carretera que une São Vicente con la localidad de Seixal, y es uno de los más visitados de la isla. Desde aquí, se observan los abruptos acantilados y una precisa cascada que se precipita al mar desde un escarpe montañoso.

Es el lugar más llamativo del norte de Madeira.

36. Playa de Seixal

Playa de Porto de Abrigo do Seixal
Playa de Porto de Abrigo do Seixal

La playa de Porto de Abrigo do Seixal, más conocida como playa de Seixal, se caracteriza por ser un arenal natural de arena negra. Es uno de los enclaves más conocidos y frecuentados de Madeira, y no es para menos, porque la playa es muy bonita.

La parte este de la playa de Seixal rebosa hermosura. Los impresionantes acantilados, en los que aún se ve con claridad la cascada del Velo de la Novia, se funden con las aguas cristalinas del Atlántico. Una panorámica que hace las delicias de los amantes de la fotografía y de los espacios naturales con una composición diferente.

Es sin lugar a dudas, un lugar ideal para disfrutar del sol y la arena, además teniendo en cuenta que aquí se pueden alquilar tablas de surf y pádel surf, y que, también hay piscinas naturales.

37. Mirador de Seixal

Mirador de Seixal
Mirador de Seixal

A la salida del pueblo de Seixal, aproximadamente a 1 km de la playa, hay un coqueto mirador hacia la costa y hacia las piscinas naturales de Seixal.

El único inconveniente es que practicamente no hay sitio para estacionar el coche, así que lo mejor es ascender a pie hasta el mismo.

38. Mirador de Encumeada

Miradouro Pico da Murta hacia la Serra da Agua
Miradouro Pico da Murta hacia la Serra da Agua

Con una situación privilegiada en el centro de la isla, ofrece panorámicas amplias tanto para el flanco norte como el sur de Madeira. Ubicado de 1.007 m es el punto de inicio de numerosas rutas de senderismo como la Levada da Serra d’Agua o la caminata hacia el pico Ruivo.

Además, la carretera que desciende hacia Ribeira Brava es un mirador constante hacia la Serra da Agua. A lo largo del camino hay varios miradores en los que podemos pararnos y disfrutar de unas impresionantes vistas hacia las cumbres montañosas de Madeira con sus laderas cubiertas de abundante vegetación.

La atalaya más llamativa es el miradouro Pico da Murta, al que se accede tras ascender por unas empinadas escaleras.

39. Calhau da Lapa

Calhau da Lapa
Vista desde el puerto del pueblo pesquero de Calhau da Lapa

Calhau da Lapa es un pequeño poblado de pescadores, en el municipio de Campanário. El descenso hasta las casas excavadas en la roca y el puerto es abrupto, pero no tiene dificultad técnica. Hay que seguir la Vereda do Paço, descendiendo por una profunda garganta con plantaciones de plátanos hasta llegar a un mirador.

Desde la atalaya, la senda se torna más empinada, aunque tiene escaleras para superar el desnivel. Además, el esfuerzo se ve compensado por la impresionante cascada que se desliza por nuestra derecha y que desemboca en el Atlántico a la altura del pueblo de pescadores.

¿Qué ver en Madeira si no tenemos 7 días? Itinerario para 4 días perfectos

Pico Ruivo
Pico Ruivo

Disfrutar de la bulliciosa ciudad de Funchal y del barrio de Monte (Día 1)

Podemos comenzar por visitar la capital de Madeira, Funchal. Os recomendamos pasear por la Zona Velha y disfrutar de sus agradables calles, sin olvidar hacer una parada en el Mercado dos Lavradores y en la Catedral.

Luego podemos subir en teleférico hasta el barrio de Monte para deleitarnos con la igreja da Nossa Senhora y los Jardines Tropicales Monte Palace, antes de descender de nuevo a Funchal con la divertida experiencia de los Carreiros do Monte.

Si somos amantes de los atardeceres junto al mar, podemos acercarnos hasta Praia Formosa para dar por concluido el día.

Visitar el sur de la isla de Madeira (Día 2)

Nos desplazamos temprano hasta el Cabo Girão, uno de los más elevados de Europa, para disfrutar sin aglomeraciones de los abruptos acantilados del sur de la isla.

Después podemos dirigirnos hacia el encantador pueblo de Câmara de Lobos y pasear por su agradable puerto y por su centro histórico, donde haremos un hueco para degustar la mejor gastronomía de Madeira.

Por la tarde, nos dirigiremos al interior de la isla para disfrutar desde el Mirador Eira do Serrado de las panorámicas que se abren hacia el valle de Curral das Freiras, a cuyo pueblo también os recomendamos bajar para pasear por sus tranquilas calles.

Recorrer los precisos parajes del este de la isla (Día 3)

Madrugamos de nuevo para hacer una de las caminatas más exigentes de Madeira, el trayecto entre el Pico Arieiro y el Pico Ruivo. Pero, si no nos apetece caminar en exceso, os recomendamos, al menos, hacer el esfuerzo de llegar hasta el Mirador do Ninho da Manta. No os arrepentiréis.

De regreso podemos acercarnos a ver las casas de Santana. Construcciones típicas de la isla, con estructura de madera y tejados de paja. Así como, aventurarnos a coger uno de los teleféricos más espectacular de Madeira, el teleférico de Rocha do Navio.

No podemos abandonar la isla sin dar un paseo por Ponta do São Lourenço, desde donde tenemos unas panorámicas preciosas de toda la isla. Sin olvidar, que muy cerca está el Miradouro da Ponta do Rosto, que nos ofrecerá uno de los atardeceres más hermosos de Madeira.

Descubrir las levadas y los pueblos del norte de Madeira (Día 4)

Las levadas son uno de los grandes atractivos de Madeira, así que, no podemos irnos sin hacer, al menos, una de ellas. La Levada de las 25 Fontes es la más famosa, además se puede completar con la Cascada del Risco.

Para relajarnos después de esta caminata, nada mejor que las piscinas naturales creadas en las oquedades volcánicas erosionadas por la acción del mar, de Porto Moniz.

Daremos por finalizado el día, viendo atardecer en la pintoresca playa de Ribeira de Janela o en el precioso arenal negro de Seixal.

Mapa con los lugares que ver en Madeira

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