Azores cuenta con nueve islas que salpican el océano Atlántico, entre Europa y América. Todas ellas tienen valles con una vegetación frondosa, playas de arena negra, lagos volcánicos y cascadas. La mayor de estas islas es São Miguel, un destino que ofrece de todo: desde paisajes de ensueño hasta zonas cosmopolitas en las que disfrutar con comodidad de unas vacaciones agradables.
São Miguel es la mejor isla para quienes visitan Azores por primera vez y quieren familiarizarse con su estilo de vida, su naturaleza y sus principales atractivos turísticos. En esta guía, os dejamos un itinerario de 7 días con las mejores cosas que ver y hacer en São Miguel, Azores.

Qué ver y hacer en São Miguel, Azores
La isla de São Miguel ofrece numerosos lugares interesantes para ver y actividades para hacer: furnas volcánicas, termas naturales, miradores y lagunas.
A continuación, os detallamos día a día los enclaves más significativos de la isla, para que no os perdáis nada y podáis planificar vuestra escapada con éxito.
Día 1 – Miradouro do Salto do Cavalo, Jardim da Courela, Jardín Botánico Terra Nostra o piscinas termales de Poça da Dona Beija, Lagoa das Furnas, Miradouro Pico do Ferro y ruta de senderismo “Lagoa do Congro”
Miradouro do Salto do Cavalo

Comenzamos nuestra andadura por la isla de São Miguel dirigiéndonos a la zona de Furnas. En concreto, nos asomamos al mirador do Salto do Cavalo, ubicado a unos 10 km del pueblo de Furnas, pero que merece la pena visitar por las vistas que tiene hacia el valle de Furnas con su caldera y su laguna, así como hacia el valle de Povoação y las siete lombas.
Al estar ubicado en el lado norte de la caldera, se pueden ver amplias panorámicas teñidas de múltiples tonalidades verdes y azules del norte y sur de la isla.
Jardim da Courela

Ubicado en Chã das Caldeiras, el jardín da Courela es un conjunto de tres terrazas muy bien cuidadas con flores, arbustos y árboles, junto al arroyo Ribeira dos Tambores, desde las que se pueden ver fumarolas y fuentes termales.
Este enclave es gratuito y se puede visitar las 24 horas del día, así como estacionar en el aparcamiento gratuito junto al jardín, en el que hay algunas tiendas de souvenirs y terrazas para tomar algo.
Jardín botánico Terra Nostra
Situado también en el valle de Furnas, está el jardín botánico Terra Nostra. Considerado uno de los jardines más bellos de Europa por su variedad de plantas y árboles, es para muchos un imprescindible que hay que visitar en Azores.
Tened en cuenta que, debido a sus dimensiones, este jardín requiere una mañana o una tarde completa. Está dividido en dos zonas: una con bosques y bulevares, y otra con estanques, fuentes y baños termales creados por las aguas procedentes de los manantiales de Ribeira Amarela y la Serpentina.
La piscina termal del parque de Terra Nostra es el gran atractivo de la visita. Sus aguas, con una temperatura entre 38 y 40 º C, tienen un color marrón anaranjado debido a la alta concentración de hierro y están rodeadas de una frondosa vegetación de plantas y árboles endémicos que las convierten en un enclave idílico para la relajación y la desconexión.
Tenéis los horarios y tarifas de Terra Nostra en el siguiente enlace.
Piscinas termales de Poça da Dona Beija
Si no nos decidimos a ir a los baños termales de Terra Nostra, podemos valorar Poça da Dona Beija. Ubicadas muy cerca del jardín botánico Terra Nostra, estas aguas termales son muy apreciadas por su belleza, ya que cuentan con cuatro piscinas, rodeadas de vegetación y naturaleza.
Además, tienen el aliciente de que se pueden visitar de noche. Están abiertas hasta las 23:00 horas y la iluminación del enclave aporta encanto a las piscinas termales de Poça da Dona Beija.
Aquí tenéis los horarios y tarifas de Poça da Dona Beija.
Lagoa das Furnas




Lagoa das Furnas es una visita imprescindible en São Miguel. Se trata de un lago de color verde esmeralda, ubicado en el cráter del volcán de Furnas.
Para visitar este espacio, hay que abonar 3 € por persona, que da acceso al aparcamiento y a la zona volcánica de fumarolas, sulfataras y calderas de agua hirviendo. En los restaurantes de Lagoa das Furnas, se puede degustar el famoso cocido das Furnas, cocinado bajo la tierra durante 6 u 8 horas, utilizando el calor geotérmico del volcán.
Además, hay una sencilla ruta de senderismo, de unos 7 km, que rodea el lago para dirigirse a la singular ermita de Nossa Senhora das Vitórias, de estilo neogótico, que también se puede hacer reservando un tour en bicicleta por Lagoa das Furnas.
Miradouro Pico do Ferro

Una vez en Lagoa das Furnas, merece la pena subir al mirador Pico do Ferro, bien a pie o en coche, ya que ofrece unas panorámicas espléndidas de la laguna das Furnas. Si nos decidimos a ir a pie son, 4.5 km, con un desnivel de unos 200 m, pero el esfuerzo merece la pena porque las vistas lo merecen.
Lagoa do Congro


Situado fuera de los circuitos turísticos, el lago do Congro es un pequeño tesoro en la isla de São Miguel. A nosotros, esta laguna circular, de casi 500 m de diámetro, de aguas verdes y cristalinas, rodeada de una abundante vegetación, en el interior de una caldera volcánica, nos encantó.
Al no tener un fácil acceso, está muy bien conservada y es realmente bonita. Para llegar a ella, hay que seguir un sendero de tierra, de unos 2.5 km (ida y vuelta), que parte por la derecha del aparcamiento. Cuando nosotros fuimos, un desprendimiento de tierra había cortado el acceso por unas escaleras de madera que facilitaban el descenso, pero, aun así, el sendero está bien trazado en la espesura del bosque y se puede descender sin grandes dificultades.
Día 2 – Ruta de senderismo “Salto do Prego – Sanguinho”, Miradouro da Ponta do Sossego, Miradouro da Punta do Arnel y Faro do Arnel, Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões, ruta de senderismo “Cascata do Risco, Salto da Farinha y Poço Azul desde Achadinha”
Salto do Prego


Una de las cascadas más visitadas de São Miguel es Salto do Prego. Ubicada en la localidad de Faial da Terra, es un salto de agua al que se accede tras realizar una ruta de senderismo sencilla, pero no exenta de esfuerzo.
La excursión comienza en la localidad de Burguete, desde donde parte el sendero, paralelo al arroyo de Faial da Terra, que se dirige a las cascadas del Salto do Prego y Salto do Carragão. La mayor parte del recorrido está empedrado y protegido por una exuberante vegetación, donde es sencillo ver numerosos ejemplares de gallos.
Únicamente encontraremos dos desvíos a lo largo del camino, que está señalizado con marcas amarillas y rojas. En la primera bifurcación, debemos continuar recto, ya que por la izquierda se dirige a Sanguinho (por aquí volveremos luego). En el segundo desvío, también continuaremos recto, ya que por la izquierda va al Salto do Carragão, cuya visita es opcional.
Una vez en la cascada do Prego, podremos hacer un receso y disfrutar del salto de agua que se desliza entre las rocas hacia una poza de agua cristalina. El enclave es muy bonito por ser una zona de naturaleza salvaje.
Para regresar a Burguete, tenemos que desandar el camino hasta el primer desvío. Aquí, debemos decidir si regresamos por el mismo camino de ida al pueblo o si nos desviamos por el sendero de la derecha hacia Sanguinho. En este segundo caso, el recorrido también está bien trazado y señalizado, y tras cruzar algún puente de madera, nos lleva hasta el pueblo abandonado de Sanguinho. A partir de aquí, la ruta desciende con un desnivel acusado hasta Burguete, cerrando un recorrido circular de 4.5 km y 275 m de desnivel.
Miradouro da Ponta do Sossego

El mirador de Ponta do Sossego suele ser un punto de interés turístico más por sus jardines que por sus vistas. La verdad es que el jardín está muy cuidado, tiene varios niveles, en los que hay mesas y bancos, rodeados de palmeras y numerosas plantas florales. Es muy bonito.
Además, desde esta atalaya se puede ver la costa este de la isla, así como Ponta da Madrugada y Ponta da Marquesa.
Miradouro da Punta do Arnel y Faro do Arnel


Aunque el mirador y el faro do Arnel son dos de los puntos de interés turístico de la isla de São Miguel, a nosotros no nos llamó especialmente la atención. También es cierto que no fuimos al atardecer, que es cuando es más bonito este enclave.
De todas formas, si os apetece ir, solo hay que desplazarse hasta el mirador de Punta do Arnel, desde el que ya se ve la costa y el faro. Una vez en la atalaya, ya decidís si queréis acercaros a Faro do Arnel.
Se puede ir hasta el faro en coche por una pista asfaltada y con fuerte pendiente. Al principio de esta vía hay un aparcamiento y un cartel que indica que es mejor estacionar el coche y descender andando. Nosotros hicimos caso al cartel, pero creemos que, si no hay mucha afluencia, se puede bajar perfectamente en coche. En cualquier caso, son unos 500 m (ida), con 127 m de desnivel.
Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões


Ubicado en el municipio de Achada, el parque natural de Ribeira dos Caldeirões es una visita imprescindible de esta parte del archipiélago de Azores.
La visita comienza en el aparcamiento gratuito del parque, desde el que ya se ve la cascada de Ribeira dos Caldeirões, a cuya base nos podemos acercar. Luego prosigue por la ribera del río Guilherme, con un agradable jardín en el que abundan los helechos, hortensias y árboles de laurisilva, que se desplaza hasta la zona en la que hay cinco molinos de agua del siglo XVI.
En este parque también se puede realizar una de las actividades estrella de Azores, el barranquismo. El descenso de cañones de Ribeira dos Caldeirões es una actividad familiar y muy divertida que supera tres cascadas, una de ellas de más de 15 metros de altura. ¿Os animáis?
Cascata do Risco, Salto da Farinha y Poço Azul desde Achadinha




Para finalizar el día, os proponemos una ruta de senderismo sencilla que parte de la localidad de Achadinha. Debemos estacionar cerca del lugar de interés histórico de Padrão das Alminhas para continuar a pie hacia el miradouro do Pesqueiro Achadinha, con vista hacia la costa, y así descender hacia el área recreativa y el molino de agua de Achadinha.
En este punto, comienza el sendero hacia el Poço Azul, a través de un sendero que va paralelo a una levada hasta la cascada do Risco. Tras cruzar un puente, comienza un ascenso pronunciado, con algunos escalones excavados en la tierra, que nos deja a la altura de una señal vertical. Desde aquí, podemos descender por la izquierda hacia el Poço Azul, o continuar recto hacia Salto da Farinha.
Nosotros fuimos primero hasta el Salto da Farinha, por tanto, ignoramos el desvío hasta unos metros más adelante, donde sí que giramos a la derecha hacia Salto da Farinha. El recorrido está bien trazado y señalizado. Solo hay que cruzar una carretera en un par de ocasiones antes de descender hacia el área recreativa do Fojo. De aquí parte un sendero paralelo al río que nos lleva hasta la cascada de Farinha.
El salto de agua tiene una gran envergadura y se precipita desde un saliente rocoso para finalizar en una gran poza.
Una vez disfrutado de este enclave natural, hay que regresar hasta el desvío hacia el Poço Azul y descender hacia este paraje, donde hay otra pequeña cascada que alimenta una poza de aguas en tonalidades azuladas, de ahí su nombre.
Ahora solo queda regresar al sendero principal y proseguir por la izquierda hacia Padrão das Alminhas, en Achadinha, donde comenzamos la ruta.
Lagoa das Empadadas


Ubicadas en la parte occidental de la isla, en Sete Cidades, la Lagoa das Empadadas es un enclave de densos bosques y lagunas de color azul verdoso. Es un lugar ideal para pasear con calma o disfrutar de una tarde en contacto con la naturaleza.
Para llegar a este enclave, hay que dejar el coche estacionado en la carretera, en el aparcamiento gratuito habilitado para ello, y luego continuar a pie hasta la Lagoa das Empadadas. Esta laguna volcánica está dividida en dos por una franja de tierra, lo que confiere al paisaje un encanto especial.
Es el lugar ideal para hacer senderismo: se puede circunvalar la laguna, subir a los miradores de la misma, ascender hasta la Lagoa Rasa e incluso se puede ir caminando hasta la Lagoa do Canário o el miradouro da Grota do Inferno, pasando por la Lagoa das Éguas. Todos los recorridos están perfectamente trazados y señalizados.
Acueducto Nove Janelas (Muro das Nove Janelas)


El Muro das Nove Janelas, o muro de las Nueve Ventanas, es una construcción de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII que transportaba agua desde la laguna do Canário hasta São Miguel. En la actualidad, este acueducto está cubierto de musgo y vegetación, integrándose en el paisaje natural de la isla.
Al igual que ocurre con la Lagoa das Empadadas, para ver el acueducto Nove Janelas hay un estacionamiento sin coste junto a la carretera. Luego, solo hay que caminar unos metros para acercarse a la estructura de piedra.
Lagoa do Canário y Grota do Inferno


El miradouro da Grota do Inferno (mirador de la Gruta del Infierno) es una visita imprescindible en São Miguel. Esta atalaya atrae a miles de turistas cada año; por tanto, es esencial visitar Sete Cidades y sus enclaves naturales.
Debemos estacionar el coche en el amplio aparcamiento de Mata do Canário o en los espacios habilitados a lo largo de la carretera. Después, encaminamos nuestros pasos hacia el mirador, pero tan solo a unos metros del inicio de la ruta, tenemos la Lagoa do Canário. Es una preciosa laguna volcánica de un intenso color verde, rodeada de una exuberante vegetación, que no debemos perdernos.
Una vez disfrutado de este enclave, ya sí continuamos hacia el Miradouro da Grota do Inferno. El recorrido es sencillo, apto para familias. Desde la famosa atalaya, tendremos unas panorámicas preciosas de los lagos gemelos de Sete Cidades, los prados verdes que los rodean, las suaves cumbres circundantes y del océano Atlántico. Es una estampa idílica.
Miradouro Lagoa de Santiago

El mirador Lagoa de Santiago es otra de las atalayas más famosas de la isla de São Miguel. En este punto, además de disfrutar de sus maravillosas vistas, se puede hacer una ruta de senderismo sencilla, de aproximadamente 1 km, que nos acerca hasta la orilla de la laguna. Es un paseo tranquilo e ideal para familias.
Lagoa das Sete Cidades

Lagoa das Sete Cidades es un gran complejo volcánico que atrae a turistas de todo el mundo. Son dos lagos, ubicados en una caldera volcánica de más de 36.000 años de antigüedad, separados por un puente.
Pero este puente solo separa ambas lagunas en la superficie. Es decir, las aguas de ambas están conectadas por debajo por un canal, pero esto no impide que una tenga un intenso color azul y la otra un intenso color verde.
La diferencia de color está en las algas que las habitan. La laguna azul es más grande y profunda, por lo que tiene menor presencia de plantas acuáticas.
Si queréis profundizar en la visita a Sete Cidades, os recomendamos alquilar bicicletas y kayaks y recorrer este paraje natural desde otra perspectiva.
Miradouro da Ponta do Escalvado

Ubicado en la costa occidental de la isla, el mirador de punta de Escalvado es una preciosa atalaya con vistas a los acantilados inhiestos que se sumergen en el océano Atlántico y a la extensa bahía de Mosteiros con su pueblo de casas blancas de pescadores.
Praia dos Mosteiros

Estamos ante una de las playas más famosas de São Miguel y del archipiélago de Azores. La playa de Mosteiros es de arena negra y se caracteriza porque el océano Atlántico está salpicado de pequeños pináculos e islas, entre las que destacan dos grandes islotes volcánicos, que hacen las delicias de los instagrammers.
La playa en sí no es ideal para el baño tranquilo; de hecho, es un arenal en el que se practica surf. Pero no pasa nada, muy cerca de aquí tenéis las piscinas naturales Caneiros, en las que, si las condiciones atmosféricas lo permiten, podréis tomar un refrescante baño.
Termas Ponta da Ferreira

Ponta da Ferreira es una zona de grandes contrastes. El azul intenso del océano se mezcla con los colores rojizos y basálticos oscuros, fruto de la actividad volcánica de la isla, y con el verde intenso de la parte superior de los acantilados.
Esta esquina de la isla de São Miguel no solo es ideal para ver el amanecer o la puesta de sol, sino que también permite disfrutar de una experiencia única. Desde el mirador da Ilha Sabrina, donde podemos estacionar el coche, parte una vía asfaltada hacia el aparcamiento del spa de Ferreira (solo se puede descender a pie; la carretera está cerrada al tráfico rodado).
Una vez superada la altitud del acantilado, desde el edificio del spa nace un sendero empedrado que nos lleva hasta una cala rocosa, protegida por dos salientes volcánicos, en los que aguas termales subterráneas a unos 40 ºC desembocan en el océano Atlántico, dejando una temperatura agradable de 20 – 25 ºC.
Aunque estas termales naturales son muy frecuentadas y siempre hay mucha gente, no son un remanso de tranquilidad. Es recomendable acceder a las mismas solo con buenas condiciones meteorológicas, con marea baja y sin perder de vista las cuerdas que hay en torno a la piscina, para evitar ser arrastrado por el mar. Es toda una experiencia para aventureros 😉.
Día 4 – Miradouro da Barrosa, Miradouro volcán do Foco, aguas termales Caldeira Velha, Salto do Cabrito, Ribeira Grande, Islote de Vila Franca do Campo y Ermita Nuestra Señora de la Paz
Miradouro da Barrosa

El mirador da Barrosa está en la parte oriental de la isla, y desde la atalaya se pueden disfrutar unas panorámicas preciosas. Pero para obtener las mejores vistas, hay que ascender desde el aparcamiento hacia el pico da Barrosa, donde hay una torre de radio.
Durante la subida, tendremos vistas hacia el islote de Vila Franca do Campo y el océano Atlántico, y una vez en el pico da Barrosa, uno de los puntos más altos de Azores, se puede apreciar una panorámica impresionante de Lagoa do Fogo, con sus aguas azules, rodeadas de las paredes verdes del cráter del volcán. Es una de las atalayas más bonitas de la isla, sin duda.
Miradouro da Lagoa do Fogo

Esta laguna es uno de los tesoros naturales de Azores. Se trata, como la mayoría de las lagunas en esta isla, de una cuenca fluvial de origen volcánico, ubicada en un cráter inactivo.
Desde el mirador existe la posibilidad de descender hasta la orilla del lago por un sendero que serpentea montaña abajo. Esto permite acceder a la playa salvaje de Lagoa do Fogo, considerada una de las siete maravillas de Portugal. Cuando nosotros estuvimos, no pudimos acceder a la playa porque la altura del lago había subido mucho con las lluvias y el sendero estaba anegado. Pero seguro que merece la pena ir hasta este arenal, porque ya las panorámicas desde el sendero son preciosas.
Advertencia: Entre los meses de junio y septiembre, el acceso a Lagoa do Fogo solo se puede realizar en autobús entre las 9:00 y las 19:00 h. Fuera de este horario se puede hacer en vehículo privado.
El precio del trayecto es de 5€ (gratuito para menores de 6 años) y el ticket se puede adquirir en el autobús u online en este enlace, donde también se pueden ver las paradas que realiza el recorrido que conecta los aparcamientos de Caldeira Velha y Casa da Água con los miradores de la laguna.
Si queréis evitar estas restricciones y olvidaros del coche, podéis reservar una excursión con guía por Sete Cidades y Lagoa do Fogo, que parte desde Ponta Delgada.
Caldeira Velha

Caldeira Velha es un conjunto de pozas termales de aguas ferruginosas, con olor a azufre, rodeadas de una profusa vegetación exótica. Las aguas provienen del volcán Água de Pau, que, aunque está inactivo desde el siglo XVI, sigue teniendo una gran energía geotérmica.
En el interior del monumento natural, reserva de la biosfera desde 2008, encontramos un sendero corto y accesible para explorar el parque, un Centro de Interpretación Medioambiental con información sobre volcanes, vegetación y fauna de la zona, y cuatro piscinas de agua caliente que oscilan entre los 25 y los 38º C. Además, hay una última alberca al final del parque con agua fría, pero con una preciosa cascada que le da un aire aún más salvaje al lugar, si cabe.
Podéis ver los horarios y adquirir las entradas online en este enlace. Tened en cuenta que la entrada tiene un precio diferente si se accede con derecho a bañarse en las aguas termales o si solo se accede al Centro de Interpretación.
Salto do Cabrito

Muy cerca de Caldeira Velha está el Salto do Cabrito. De hecho, hay un sendero circular de 8.6 km que parte desde el aparcamiento de Caldeira Velha hasta la cascada. Cuando nosotros estuvimos esta senda estaba cortada por un desprendimiento, pero debéis saber que no es apta para todos los públicos, ya que tiene pasos, pasarelas y escaleras que discurren a gran altura, con posibles caídas accidentales.
La buena noticia es que se puede ir hasta este paraje sin hacer la ruta de senderismo indicada. Para ello, debemos estacionar en el aparcamiento de Salto do Cabrito y descender a pie hasta el salto de agua. Se trata de una cascada de unos 40 m de altura que se desliza entre dos bloques de roca, creando al despeñarse una amplia alberca de aguas cristalinas que invitan al baño.
Ciudad Ribeira Grande



Ribeira Grande es la segunda ciudad más importante de São Miguel. Recorrer su casco histórico es detenerse en el tiempo. No dejéis de visitar estos imprescindibles:
Iglesia de Nossa Senhora da Estrela
Ubicada en la plaza del Largo Gaspar Frutuoso, esta capilla del siglo XVI guarda en su interior tres naves, con un retablo mayor tallado precioso y el museo de Arte Sacro de la localidad.
- Ayuntamiento Ribeira Grande
Aunque el ayuntamiento solo se puede visitar por fuera, merece la pena acercarse y apreciar su estructura medieval, con una torre de reloj y un arco unido al edificio. Además, está ubicado frente al agradable jardín do Largo do Outubro, que bien merece una visita.
- Jardín Municipal de Ribeira Grande y el Puente de los 8 arcos
Muy cerca del ayuntamiento está el cuidado jardín municipal de Ribeira Grande, con el puente del siglo XVIII de los 8 arcos al fondo, mirando hacia el Océano Atlántico.
- Iglesia del Espíritu Santo
La iglesia del Espíritu Santo llama la atención por su fachada barroca y por cobijar en su interior la imagen del Señor de los Pasos, que procesa durante la Cuaresma por las calles de la ciudad.
- Praia de Santa Bárbara
La playa de Santa Bárbara es una de las más bonitas y frecuentadas de São Miguel. Es un arenal de más de un kilómetro de longitud, de arena volcánica y fuertes olas, en el que siempre hay surfistas sorteando las olas.
Islote de Vila Franca do Campo

Es uno de los enclaves naturales más llamativos de Azores. Se trata de la parte emergente de un volcán submarino, abierto, por un lateral, de forma que crea una bahía circular de unos 150 m de diámetro, con unas llamativas aguas turquesas.
Este islote está a tan solo 1 kilómetro de la costa, por lo que se puede llegar hasta él en kayak o haciendo una excursión en barco hasta este diminuto enclave volcánico. Si no os apetece hacer ninguna de estas dos actividades, la mejor forma de apreciar el islote es yendo hasta el parque Lazar Poço Largo, en Vila Franca do Campo, y asomarse al mirador Ilhéu da Vila.
Ermida de Nossa Senhora da Paz

La ermita de Nuestra Señora de la Paz es uno de los enclaves más llamativos por su belleza y legado arquitectónico de la isla de São Miguel y del municipio de Vila Franca do Campo. Construida en 1764, en el mismo lugar donde un pastor vio a la Virgen en una gruta del monte de Nossa Senhora da Paz. Para llegar a la capilla, hay que ascender 100 escalones, con 10 descansillos. Eso sí, las vistas de Vila Franca do Campo y su islote son inmejorables.
Día 5 – Ponta Delgada, Avistamiento de cetáceos y Gruta do Carvão
Ciudad de Ponta Delgada





Ponta Delgada es la ciudad más grande de la isla de São Miguel. Hay que dedicar al menos un día a pasear por sus calles, sus plazas, sus mercados y conocer a su gente. Estos son sus imprescindibles:
- Fortaleza de São Brá
Por el paseo marítimo de Ponta Delgada se llega a la fortaleza defensiva de São Brá, construida en el siglo XVI para defender la ciudad de piratas y corsarios. En la actualidad, alberga el Museo Militar de Azores. La entrada tiene un precio de 3€.
- Convento de Nossa Senhora da Esperança
Es el principal centro de peregrinación dentro de la isla, ya que alberga el Santuario del Senhor Santo Cristo dos Milagres, en el que se puede ver una reliquia de madera del Ecce Homo – Jesucristo con los puños atados y corona de espinas. La entrada al convento es gratuita. El acceso al Santuario del Senhor Santo Cristo dos Milagres también es gratuito, pero solo se puede realizar en los horarios establecidos.
- Iglesia Matriz de São Sebastião
Ubicada en la plaza de Largo da Matriz, este templo de estilo barroco y detalles góticos es una visita imprescindible en Ponta Delgada. Su interior es realmente bonito. La entrada es gratuita.
- Portas da Cidade
Ubicadas en el corazón del centro histórico de Ponta Delgada, este conjunto arquitectónico de tres arcos es uno de los monumentos más representativos y emblemáticos de la ciudad.
- Torre Sinera o Torre del Reloj
La torre forma parte del Ayuntamiento y es un mirador excepcional de Ponta Delgada. Eso sí, hay que subir unos 106 escalones por un espacio estrecho y bastante empinado en su tramo final, pero el esfuerzo merece la pena. La entrada es gratuita.
- Iglesia de São Pedro
Cerca del puerto, mirando al océano desde un promontorio, tenemos la iglesia de São Pedro del siglo XVIII-XIX. Su fachada es de estilo barroco y en su interior custodia una talla de Nuestra Señora de los Dolores. La entrada es gratuita y, para muchos, es la iglesia más bonita de la isla.
- Museo Carlos Machado
En su interior se pueden ver piezas, sobre todo de zoología, botánica y mineralogía, aunque también hay secciones etnográficas y de arte regional. La entrada tiene un coste de 2€.
- Mercado da Graça
Igual no tiene el empaque de otros mercados portugueses o europeos, pero tiene su encanto. Además, aquí podréis comprar o degustar productos frescos regionales.
- Jardín Botánico José do Canto
Se trata de un precioso jardín con una cuidada biodiversidad de plantas endémicas y autóctonas, que se recorre por sinuosos senderos, estanques, cuevas y túneles construidos con la piedra roja de la lava.
Además, al pasear por el jardín, encontraremos el emblemático árbol milenario, el baniano australiano, que es realmente impresionante. La entrada es gratuita y la visita merece la pena.
- Actividades que se pueden hacer en Ponta Delgada
Entre las actividades estrella que se pueden hacer en Ponta Delgada está el avistamiento de ballenas, el cual os detallamos a continuación, y nosotros incluiríamos para completar la visita a Punta Delgada, la gruta do Carvão.
Avistamiento de ballenas


El archipiélago de Azores es uno de los mejores destinos para el avistamiento de cetáceos. De hecho, son varias las empresas y puertos de la isla en los que se puede contratar esta experiencia. Nosotros elegimos para el avistamiento de ballenas el puerto de Ponta Delgada y fue todo un éxito.
Realizamos la travesía en un catamarán, que en todo momento realizó la actividad respetando la distancia y el espacio vital de las ballenas, y aun así pudimos ver los cetáceos perfectamente. Si vosotros también queréis vivir esta experiencia, podéis hacerlo reservando un paseo en barco con avistamiento en este enlace. Si no os acabáis de decidir, en esta entrada os contamos nuestra experiencia.
Gruta do Carvão

La gruta do Carvão es un túnel de lava subterráneo que se puede visitar en Ponta Delgada. A nosotros nos gustó mucho la visita. Nos pareció amena e interesante, sobre todo para conocer mejor el origen volcánico de la isla. Os contamos nuestra visita en este enlace.
Día 6 – Plantación de té Gorreana y Cascata das Lombadas
Plantación de té Gorreana

La plantación y fábrica de té de Gorreana se sitúa cerca de Ribeira Grande y es una de las pocas plantaciones de té que hay en Europa. Dentro de las instalaciones se puede ver cómo se trata el té desde su siembra hasta que llega a nuestras manos, y se pueden adquirir a precios razonables saquitos y cajas con bolsitas de té.
En el exterior se puede realizar una ruta de senderismo por las plantaciones de té. Es un sendero sencillo, de unos 3.5 km, circular, que sorprende por el colorido de las plantas de té y su aroma.
Cascata das Lombadas

La cascada de Lombadas es uno de los saltos de agua más salvajes de la isla. Ya llegar al aparcamiento del valle de Lombadas es una pequeña aventura, ya que la carretera es estrecha y en ocasiones parece que no vas a llegar a ningún sitio civilizado, pero sí se llega a un aparcamiento amplio.
El único inconveniente es que, una vez estacionado el vehículo, hay que subir de nuevo por la carretera hasta la primera curva cerrada que realiza la vía. En este punto, comienza un sendero irregular, con posibles caídas desde altura, y poco señalizado que se adentra entre la frondosa vegetación. Es uno de los entornos naturales más auténticos de la isla, pero si no se está acostumbrado a andar por montaña o no se tienen nociones de orientación, es mejor ir con guía. Aunque eso sí, una vez abajo, el entorno de la cascada de Lombadas merece la pena el esfuerzo realizado.
Datos prácticos para planificar un viaje a la isla de São Miguel, en Azores

Planificar un viaje a São Miguel, la isla más grande del archipiélago de las Azores, es mucho más sencillo de lo que parece. Este paraíso portugués en medio del Atlántico es una maravilla natural que os permitirá viajar y disfrutar mucho del viaje. Solo hay que tener en cuenta algunos aspectos prácticos.
Página de Asuntos Exteriores
Aunque las Azores pertenecen a Portugal y forman parte de la Unión Europea, siempre conviene comprobar si existe alguna actualización importante antes de organizar el viaje. Además, el portal de Asuntos Exteriores ofrece información útil sobre asistencia consular, teléfonos de emergencia y consejos prácticos para viajeros españoles.
Senderismo en São Miguel
El senderismo es una de las actividades estrella de Azores, y la isla de São Miguel no es una excepción. En esta entrada hemos descrito algunos recorridos, pero hay muchos senderos balizados en la isla. En este enlace podéis consultar todos los itinerarios homologados con su ficha técnica.
Seguridad en São Miguel
Viajar a São Miguel, en Azores, no implica grandes riesgos. Es una isla segura. Los pueblos y ciudades son tranquilos, hay bajos índices de criminalidad y la población local es muy amable y acogedora.
Visados o pasaportes
No se necesita abonar visado o tener pasaporte para entrar en Portugal, ya que pertenece a la UE y está dentro del área Schengen; con el DNI en vigor es suficiente.
Acceso a internet
Todas las compañías españolas ofrecen servicio de roaming en Portugal. Solo hay que asegurarse de tener este servicio correctamente activado con la compañía telefónica antes de viajar.
Seguridad en carretera
Las carreteras de São Miguel están en buenas condiciones, lo único que algunas carreteras secundarias son estrechas, pero la mayoría están bien asfaltadas. Eso sí, conviene conducir con precaución, sobre todo en zonas montañosas o durante rutas hacia lugares como Sete Cidades o Lagoa do Fogo.
Sanidad y vacunas
No es necesario vacunarse para ir a Portugal ni a sus islas. Y en cuanto a la sanidad es gratuita con la Tarjeta Sanitaria Europea. Aun así, no están de más los seguros médicos complementarios. Nosotros siempre viajamos con Seguros Iati para tener cubierto cualquier tipo de incidencia médica, retraso de vuelos o cancelaciones de última hora. Recordad que tenéis un descuento del 5 % si formalizáis el Seguro de Iati desde nuestra web.
Moneda
La moneda oficial de Portugal es el euro, lo que facilita mucho las cosas. Además, las tarjetas de crédito son aceptadas en todos los establecimientos y gasolineras.
Alojamiento
Los alojamientos tienen una relación calidad-precio semejante a la de España. Hay de todo tipo: hoteles, albergues, casas vacacionales, habitaciones privadas, camping… En este enlace encontraréis los mejores alojamientos de la isla de São Miguel.
Alojamiento
Los alojamientos tienen una relación calidad-precio semejante a la de España. Hay de todo tipo: hoteles, albergues, casas vacacionales, habitaciones privadas, camping… En este enlace encontraréis los mejores alojamientos de la isla de São Miguel.
Desplazamientos dentro del país
La red de autobuses es extensa, pero insuficiente para llegar a todos los puntos de interés turístico de la isla. Al final, lo más práctico es moverse en un coche de alquiler. En este enlace encontraréis una comparativa de precios para alquilar un coche en São Miguel.
Mejor época para visitar São Miguel
La mejor época para visitar São Miguel, en Azores, es entre mayo y octubre. Las temperaturas en estos meses son agradables, entre 22 y 26 º C, y hay menor probabilidad de lluvias; por tanto, las condiciones son óptimas para disfrutar de senderismo, miradores, rutas en coche y actividades al aire libre. Eso sí, elegid primavera u otoño si no os gustan las masificaciones.
Cuántos días se necesitan para conocer la isla de São Miguel
Con una ruta de 5 días por São Miguel, es posible descubrir los imprescindibles de la isla, hacer varias rutas panorámicas y relajarse en algunas de sus famosas aguas termales. Sin embargo, si quieres explorar la naturaleza con más tranquilidad, realizar senderismo o incluir actividades como avistamiento de cetáceos y excursiones en barco, lo ideal es contar con una semana completa.
Qué ver si no disponemos de 7 días

Si disponéis de poco tiempo en São Miguel, las visitas obligatorias a nuestro modo de ver son:
- Lagoa das Furnas
- Lagoa do Congro
- Aguas termales de Terra Nostra o Caldeira Velha
- Salto do Prego
- Parque Natural de Ribeira dos Caldeirões
- Lagoa das Empadadas
- Lagoa do Canário y Grota do Inferno
- Lagoa das Sete Cidades
- Praia dos Mosteiros
- Termas Ponta da Ferreira
- Miradouro da Barrosa
- Miradouro volcán do Foco
- Ponta Delgada
Si aún tenéis que reducir más vuestra visita, podéis decantaros por un tour de dos días por la isla de São Miguel.
Mapa con los lugares que ver en São Miguel
A continuación, os dejamos un mapa con los lugares que ver en São Miguel para que os ayude a planificar vuestro viaje al archipiélago de Azores.










