ALBARRACÍN CON NIÑOS: Paseo fluvial “Río Guadalaviar”

Vistas desde la muralla

Albarracín – Vistas desde la muralla

Callejear por las calles de Albarracín es un auténtico placer. A cada paso encontramos rincones escondidos que rezuman encanto y sosiego.

Albarracín

Albarracín cuanta con un casco histórico espectacular. Declarado Conjunto Histórico-Artístico, en 1961, tiene además el privilegio de ser Uno de los Pueblos más Bonitos de España. Pasear por sus calles empedradas nos remonta a épocas del medievo.

La villa se encuentra encaramada en lo alto de un promontorio a los pies del Guadalaviar. Esto permite observar con mayor fluidez la grandeza de su singular arquitectura y apreciar las casas de colores rojizos con sus pequeñas ventanas y balconadas.

Vamos a hacer un recorrido por los rincones más interesantes de Albarracín, resaltando el agradable paseo fluvial por la ribera del Guadalaviar.

Cómo llegar y dónde aparcar en Albarracín

Torre de la Catedral

Torre de la Catedral

A la entrada del pueblo, si nos desplazamos desde Teruel, tenemos el aparcamiento de Albarracín. Es un estacionamiento amplio, gratuito y está dividido en dos partes con accesos diferentes. Si no encontráis plaza en el primer parking hay otro a unos escasos metros.

Igualmente, se puede estacionar sin coste en el aparcamiento del Castillo o el estacionamiento que hay cerca de la Ermita de San Juan. Aunque este último está muy cerca de los otros aparcamientos, suele estar más masificado.

Itinerario por Albarracín comenzando por el Paseo Fluvial (SL-TE 48)

Vista de Albarracín desde el SL-TE 48

Vista de Albarracín desde el SL-TE 48

El paseo comienza en el aparcamiento del Barrio del Arrabal, donde se ubica la ermita. Tenemos que desplazarnos hasta el fondo del parking aprovechando los jardines y el parque infantil para dirigirnos hacia un pequeño puente. Sortearemos el río Guadalaviar con la ayuda de la pasarela.

Una vez en el margen derecho de la ribera, podemos desviarnos hacia la izquierda y ascender hasta el mirador de Albarracín. Este tramo es opcional, pero desde esta atalaya se obtienen las mejores vistas y las panorámicas más amplias de la villa. Una vez disfrutado del paisaje hay que regresar al punto de inicio y girar hacia la derecha para hacer el Paseo Fluvial.

Muralla y casas rojizas

Muralla y casas rojizas

En las inmediaciones del inicio de la ruta hay un molino y una pequeña represa que llama la atención de los más pequeños de la casa, debido a que permite ver con detalle el funcionamiento del almacenaje del agua.

Iremos ganando altura, hasta superar un repecho que nos deja unas vistas espectaculares de las casas colgantes de Albarracín y de la Torre de Doña Blanca, protegidas por la muralla. A partir de este punto, iremos descendiendo hacia la ribera del río.

Pasarela sobre el río Guadalaviar

Pasarela sobre el río Guadalaviar

Continuaremos el paseo, siguiendo la señalización hacia el Puente de los Carneros. La senda discurre, en este tramo, por una llamativa pasarela de madera suspendida sobre la roca, para luego descender hasta la orilla del río por una escalera.

La ruta es muy agradable con el sonido del curso del Guadalaviar y la vegetación de ribera. Una segunda pasarela sobre el cauce del río nos permite continuar la excursión siguiendo los meandros del río en su curso hacia el Mediterráneo. Es posible abandonar el recorrido en varios puntos señalizados por balizas verticales. Aunque, recomendamos realizarlo completo porque es muy placentero y sorprendente.

Río Gualdalviar

Río Gualdalviar

El recorrido finaliza en el Molino del Rey. En este punto, nos adentramos en las calles adoquinadas y laberínticas de Albarracín. En este pueblo cada rincón es un enclave asombroso, destacando la Plaza Mayor y la Catedral. La única pega que le podemos poner a la escapada que realizamos en familia a Albarracín, es que la visita a la Catedral tiene que ser guiada.

Vistas desde el Castillo

Vistas desde el Castillo

Creemos que esta política es perfecta para todas aquellas personas que viajan sin niños pequeños, porque les permite conocer no solo la Catedral, sino también, el Castillo musulmán, el museo de Albarracín, el centro Diocesano y la Torre de Doña Blanca. Pero, una visita guiada tan amplia con niños no es práctica. Por tanto, no entendemos que no sea posible visitar la Catedral por libre. Y, si no desean modificar esta condición, deberían plantearse realizar un pase familiar, teatralizado para que los más pequeños no se aburran.

Pero, a pesar de este inconveniente, Albarracín nos parece un lugar imprescindible para hacer una escapada y disfrutar no sólo del encanto del pueblo, sino también del importante entorno natural que lo rodea.

Aquí podéis contratar la visita o el tour guiado por Albarracín 😉

Dónde alojarse:

Albarracín tiene un nutrido número de hoteles, posadas y casas con encanto en las que pernoctar. No os será difícil encontrar un alojamiento agradable en el que disfrutar de vuestra escapada.



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