Liubliana es una ciudad que cautiva por su cuidada arquitectura, sus calles adoquinadas y su buen ambiente. A menudo eclipsada por otras capitales europeas, esta pequeña ciudad eslovena se postula como un destino familiar ideal fuera de las rutas turísticas convencionales.
Un lugar único para disfrutar sin prisas y dejarse sorprender por el escenario de fachadas coloridas, pequeños puentes y numerosas iglesias barrocas que se despliegan a orillas del río Ljubljanica.
Si aún no habéis considerado visitar esta ciudad europea, dejaos hipnotizar por su magia 😉.

Datos prácticos para visitar Liubliana


Antes de detallar todo lo que hay que ver en Liubliana, vamos a detenernos en algunos detalles.
¿Cuántos días dedicar a Liubliana? Con un día es más que suficiente para ver la capital de Eslovenia, pero os recomendamos una estancia de 3 a 5 días para disfrutar del entorno de la capital.
Podéis hacer escapadas a la Cueva de Postojna, que es un tesoro natural impresionante, al cercano castillo de Predjama, al simbólico lago Bled o a la garganta Vintgar.
¿Cómo llegar a Liubliana? En verano, algunos aeropuertos nacionales tienen vuelos directos a Liubliana, pero es cierto que no es sencillo encontrar un vuelo barato y directo hasta esta ciudad.
Lo mejor es volar directamente a Italia: Trieste, Treviso o Venecia, y desplazarse hasta Liubliana en un coche de alquiler. Esto abarata mucho la escapada.
¿Es necesario un seguro de salud? La Tarjeta Sanitaria Europea cubre parte de la asistencia médica en este país, pero no al 100%. Por este motivo, lo más recomendable es contratar un seguro médico complementario. Nosotros os recomendamos los seguros de viaje de IATI. Además, si lo hacéis con nosotros, tendréis un 5% de descuento.
¿Mejor época para visitar Liubliana? Todas las estaciones del año son ideales para visitar la capital de Eslovenia, pero los meses comprendidos entre abril y octubre son óptimos.
¿Merece la pena alojarse en el centro de Liubliana? Sí. Liubliana tiene un gran ambiente nocturno; por tanto, si estáis alojados en la propia ciudad y cerca del casco histórico, podréis disfrutar de los atardeceres y dar paseos nocturnos superagradables.
Eso sí, si viajáis en coche, aseguraos de que el alojamiento vacacional tenga aparcamiento, porque en el centro de Liubliana no hay donde dejar el vehículo.
Qué ver y hacer en Liubliana
Castillo de Liubliana


Para hacernos una idea de la preciosa ciudad en la que nos encontramos, nada mejor que comenzar por el Castillo de Liubliana. Un mirador excepcional hacia la ciudad con sus tejados rojos y el precioso río Ljubljanica que surca el casco antiguo.
Para subir hasta la colina en la que se ubica el castillo construido por los Habsburgo, podemos hacerlo a pie, en coche o en el funicular de Liubliana.
Una vez en la fortaleza, se puede acceder a la misma y pasear por los jardines, pero si queremos entrar al interior hay que abonar una entrada.
Los horarios y los precios de los distintos bonos que se pueden adquirir los podéis ver en este enlace. Pero tened en cuenta, tanto para esta visita como para el resto, que hay una tarjeta turística, la Ljubljana Card, que incluye la entrada a los principales monumentos de la ciudad, 4 horas de alquiler de bicicleta, paseo en barco por el río Ljubljanica y el acceso al transporte público, incluido el funicular. Echadle un ojo, porque merece la pena.
Puente Triple


Liubliana cuenta con varios puentes, algunos de ellos muy pintorescos; uno de ellos es el Puente Triple. En un principio, solo había un puente de piedra que unía la zona histórica con la zona moderna de la ciudad, pero a principios del siglo XX, el arquitecto esloveno Jože Plečnik diseñó dos pasarelas peatonales que se han convertido en todo un símbolo de la capital eslovena, ya que desde aquí se contempla la plaza Prešeren, rodeada de edificios históricos.
Plaza Prešeren

La plaza rinde homenaje al célebre poeta esloveno France Prešeren, autor también del himno nacional. Es el centro neurálgico de Liubliana, rodeada de bares y terrazas, y punto de partida hacia el dédalo de calles del casco antiguo.
Aquí también se encuentra la Iglesia franciscana de la Anunciación, con una llamativa fachada roja, que data del siglo XVII. En su interior, conserva un impresionante altar mayor y varios frescos del artista Francesco Robba, autor también de la Fuente de los Tres Ríos de la Plaza del Ayuntamiento.
Plaza del Ayuntamiento

En la plaza del Ayuntamiento encontramos un espléndido edificio de estilo barroco y renacentista que alberga al gobierno local. Así como la ya mencionada Fuente de los Tres Ríos o Fuente de Robba, inspirada en las fuentes barrocas italianas y que representa a los tres principales ríos eslovenos: Sava, Krka y Ljubljanica.
Puente de los Dragones


Si Liubliana es una de las visitas imprescindibles en Eslovenia, el Puente de los Dragones lo es de la ciudad. No podemos abandonar la capital sin pasear y pararnos a ver con detalle la decoración del Puente de los Dragones.
Se trata de uno de los monumentos icónicos de la ciudad, con una estructura de hormigón y barandillas de metal finamente decoradas, pero en el que sobre todo destacan las cuatro figuras de dragones que custodian el puente, inspirados en la leyenda de San Jorge. Simbolizan la fuerza y la protección de la ciudad.
Dice la leyenda que un dragón habitaba en los lagos cercanos a Liubliana y atemorizaba a sus ciudadanos, pero San Jorge lo derrotó a lomos de su caballo. Esta derrota simboliza el bien sobre el mal.
Este no es el único puente que tiene la capital eslovena, ya que en total cuenta con 28 pasarelas, pero el Puente Triple, el Puente de los Dragones y los puentes de los Zapateros y los Carniceros son los más reseñables. Eso sí, si queréis conocer todos los secretos de la ciudad y sus leyendas, lo mejor es que reservéis un tour guiado por Liubliana.
Mercado Central


En los últimos tiempos, los mercados centrales se han convertido en el centro neurálgico de la gastronomía de cada ciudad, y el mercado central de Liubliana no iba a ser menos.
Aquí encontraremos una gran variedad de productos frescos, embutidos artesanales, quesos locales, panes, flores y productos ecológicos, además de ofrecer la posibilidad de degustar menús típicamente eslovenos. Aquí, y en otros emplazamientos de la ciudad, se celebra en ciertos días y fechas la iniciativa “Odprta kuhna” (Cocina Abierta). Se trata de encuentros gastronómicos con menús degustación para mayores y pequeños.
Catedral de San Nicolás


Muy cerca del Ayuntamiento y del Mercado Central, tenemos la Catedral de San Nicolás. Un templo cuya cúpula verde y sus torres gemelas se divisan desde la mayor parte de la ciudad.
En el exterior, destaca su imponente puerta de hierro, símbolo de miles de años de catolicismo en Eslovenia, aunque en una de sus puertas laterales también hay una representación en bronce de la visita de Juan Pablo II a la ciudad.
En el interior, hay un impresionante altar mayor dedicado a San Nicolás de Bari, capillas llenas de obras de arte y un importante órgano.
El acceso a la Catedral es de pago; aunque la tarifa no es elevada, el tique general tiene un precio de 3 €.
Plaza Novi

La Plaza Novi recoge algunos de los edificios más representativos de la arquitectura tradicional eslovena, además de la Biblioteca Nacional y el Museo de la Ciudad de Liubliana, donde podéis acceder con la tarjeta Liubliana Card.
Es una glorieta de gran importancia en la ciudad y está rodeada de terrazas y bares en los que tomar algo o disfrutar de la vida amena y cosmopolita que tiene la capital de Eslovenia.
Metelkova Mesto
Metelkova Mesto es una zona de cultura underground en la que se exhibe arte como grafitis, esculturas o conciertos al aire libre. Un espacio cultural que surge a partir del año 1993 con la ocupación de un antiguo cuartel utilizado durante años por el ejército yugoslavo.
Es un hervidero de actividad cultural que merece la pena visitar. Además, aquí está el Hostel Celica, un albergue turístico que ocupa una antigua cárcel y donde podréis dormir en una celda.
Parque Tivoli
El Parque Tivoli es el pulmón verde de la ciudad, un gran espacio natural con una gran biodiversidad que acoge zonas infantiles, senderos, bosques y espacios culturales como el Centro Internacional de Artes Gráficas, ubicado en la mansión Tivoli; el Museo de Historia Contemporánea, situado en la mansión Cekin; y el Invernadero de Tivoli, un tesoro botánico.
Estos jardines aristocráticos y el compromiso de la ciudad por la sostenibilidad y la vida al aire libre le sirvieron a Liubliana para ser galardonada como Capital Verde Europea en 2016.
Iglesia ortodoxa de los Santos Cirilo y Metodio


Esta preciosa iglesia ortodoxa se ubica en el parque de Trubar. Es un templo precioso. Tiene cinco cúpulas, construidas en estilo neobizantino, y unos impresionantes frescos en su interior, donde también destaca la talla de madera del iconostasio.
Estos son, para nosotros, los principales puntos de interés que no debéis perderos en una visita a Liubliana, la ciudad que se eleva a los pies de los Alpes eslovenos.
Mapa con los enclaves que ver en Liubliana
Dónde alojarse en Eslovenia – Planifica tu viaje
Liubliana es una ciudad turística y cosmopolita en la que encontraréis todo tipo de hospedajes, desde alojamientos cápsula, como Ljubljana Capsule Hostel, hasta apartamentos agradables y funcionales, como Tea Apartment, o hoteles, como Center Ljubljana.
De todas formas, en los siguientes enlaces tenéis todo lo necesario para planificar vuestra escapada a Liubliana, la capital de Eslovenia.
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